Alemania revive el temor a un atentado

Alemania revive el temor a un atentado

Dos personas mueren en Münster atropelladas por un perturbado al volante de una furgoneta

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Un atropello masivo con muertos y numerosos heridos en la ciudad germana de Münster, en el occidental Estado federado de Renania del Norte-Westfalia, desató las alarmas terroristas en Alemania ante el temor a un atentado yihadista. Sin embargo, pocas horas después de los hechos, el ministro del Interior de dicho Estado, Herbert Reul, descartó que se tratara de un ataque extremista y atribuyó el mismo a un ciudadano alemán que actuó presuntamente en solitario. «Nada indica que exista un trasfondo islamista», dijo Reul en una improvisada rueda de prensa a los medios junto al lugar de los hechos.

Aunque en un principio se habló de tres víctimas mortales, Reul redujo el número de atropellados fallecidos a dos y confirmó que el conductor del vehículo se suicidó de un disparo inmediatamente después de los hechos. «Hay que lamentar dos muertos, además del autor, que se ha quitado la vida», explicó el titular de Interior. Otras 20 personas resultaron heridas de diversa consideración y seis de ellas se encuentran en estado crítico, anunció el máximo responsable de la seguridad pública en el Estado federado más poblado de Alemania. Explicó que existen numerosas pistas e indicios y subrayó que «ahora se investiga y para eso necesitamos tiempo». Las dos víctimas mortales del atropello múltiple son al parecer los camareros que atendían la terraza en el momento de los hechos, según reveló Reul.

Según coincidieron en revelar varios medios, el autor del atropello múltiple sería el ciudadano alemán de 48 años Jens F., nacido el 1 de mayo de 1969 en la pequeña localidad de Olsberg, en la región de Sauerland. Jens F. vivía desde hace años en Münster, residía al parecer a tan solo dos kilómetros del lugar del atropello y tenía problemas psicológicos. Algunos medios hablan de un reciente intento de suicidio. Los motivos que le llevaron a cometer la agresión contra un grupo de inocentes son por ahora un misterio. Una vez identificado por los responsables de la investigación, un comando de fuerzas especiales procedió al asalto y registro de su vivienda para buscar indicios y localizar posible material peligroso como armas o explosivos.

Los hechos se produjeron sobre las 15:30 de la tarde, cuando una furgoneta preparada para realizar turismo, con portabicicletas trasero y un toldo desplegable en uno de sus laterales, atropelló a gran velocidad a quienes disfrutaban de una soleada jornada primaveral en la terraza de la cafetería Grosser Kiepenkerl, en el centro histórico de Münster, al pie de la conocida estatua del Kiepenkerl, un monumento del siglo XIX en recuerdo de los vendedores ambulantes que con un cesto a modo de mochila recorrían los pueblos ofreciendo sus productos. Testigos presenciales señalaron que al ver acercarse el vehículo a gran velocidad se produjeron escenas de pánico, pero que la mayoría de quienes estaban sentados a las mesas de la terraza no tuvieron tiempo de escapar y muchos fueron arrollados o resultaron golpeados por el mobiliario que salió despedido por la colisión.

Rápida respuesta

Poco después el conductor de la furgoneta se suicidó en la cabina del vehículo pegándose un tiro. La Policía tardó menos de un minuto en llegar al lugar de los hechos. Ante una anunciada y autorizada manifestación de kurdos para protestar contra el régimen del presidente turco, Recep Tayip Erdogan, la Policía local había hecho un amplio despliegue por la ciudad con refuerzos de agentes procedentes de otras localidades del Estado de Renania del Norte-Westfalia. Incluso un comando especial de la unidad antiterrorista GSG-9 estuvo preparado para actuar, pero finalmente no llegó a intervenir. Aunque poco después del incidente corrieron rumores de que otras dos personas habrían viajado en la furgoneta y escapado tras el atropello, la Policía lo desmintió y subrayó que nada parece indicar que el conductor del vehículo tuviera cómplices.

También la reacción de las fuerzas de rescate fue masiva. Docenas de ambulancias y varios helicópteros acudieron para atender a los heridos y la clínica universitaria puso en marcha su alerta para catástrofes y más de 300 médicos y enfermeras acudieron a reforzar su plantilla. A última hora de la tarde tuvieron incluso que suspender el llamamiento a la donación de sangre, ante la masiva respuesta ciudadana que desbordó todas las previsiones. «Estoy impresionado ante la disposición de los habitantes de Münster de ayudar a sus conciudadanos», dijo el alcalde, Markus Lewe. Con unos 300.000 habitantes, Münster es una idílica ciudad universitaria con un bello centro histórico que rara vez sale en las noticias.

Testigos presenciales comentaron que durante el asalto a la vivienda del presunto autor del atropello, cercana a la estación central de Münster, se produjo una fuerte detonación, atribuida al parecer a la explosión controlada por artificieros de algún objeto sospechoso. Anteriormente la Policía había procedido a la evacuación del edificio y varios inmuebles adyacentes más, mientras tres grandes camiones de bomberos tomaban posiciones por si hiciera falta su intervención.

La noticia del atropello conmocionó al país y a su clase política, que reaccionó con prudencia hasta conocerse el trasfondo de lo sucedido. «Me siento profundamente conmocionada por los terribles sucesos de Münster», señaló en un comunicado la canciller federal alemana, Angela Merkel, antes de confirmarse que no se trataba al parecer de un atentado islamista, sino presuntamente de la actuación de un enajenado. «Actualmente se hace todo lo posible por esclarecer los hechos y apoyar a las víctimas y sus allegados», subrayó Merkel, que expresó su «agradecimiento a todas las fuerzas de rescate implicadas». Igual de prudente se mostró el ministro federal de Interior y líder de los socialcristianos bávaros, Horst Seehofer, al evitar especular sobre la autoría del ataque y dirigirse exclusivamente a quienes lo sufrieron. «Mis pensamientos están con las víctimas, sus familiares y amigos», dijo Seehofer, quien destacó que «la policía en Münster y todo Renania del Norte-Westfalia trabaja al máximo rendimiento para esclarecer los hechos».

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