Los abusos en el coro de niños de Ratisbona superan el medio millar

El informe pone indirectamente en cuestión al hermano del anterior Papa por no haber hecho lo suficiente para esclarecer el caso

R. C.

Berlín. Al menos 547 niños del famoso coro católico alemán de Ratisbona fueron víctimas de malos tratos, incluyendo violaciones, entre 1945 y comienzos de la década de 1990, según recoge un informe publicado ayer.

El escándalo pone indirectamente en cuestión al hermano del papa emérito Benedicto XVI y al cardenal Gerhard Ludwig Müller, el jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que acaba de ser apartado de este puesto por el Papa. Ambos son criticados por no haber hecho lo suficiente para arrojar luz sobre el drama.

De los 547 niños y jóvenes adolescentes del coro Regensburger Domspatzen (los gorriones de la catedral de Ratisbona), medio millar sufrieron maltrato físico y 67 fueron víctimas de agresiones sexuales, indicó Ulrich Weber, el abogado al que la Iglesia encargó el caso. El número total de víctimas podría ser aún mayor, según consideró Weber en la presentación del informe final sobre un escándalo que estalló en 2010.

El informe recoge abusos que van desde la privación de alimentación hasta la violación, pasando por golpes y agresiones sexuales. La mayoría de los casos prescribieron, por lo que los 49 presuntos autores de actos de violencia identificados no serían juzgados.

Se conocen pocos detalles sobre los responsables. Según el informe, la mayoría de los que cometieron las violaciones enseñaban o eran docentes del establecimiento, que aparte del coro comprendía un jardín de infancia, un colegio y un instituto. Las víctimas describieron su paso por el centro milenario y mundialmente conocido como «una prisión, un infierno y un campo de concentración», una etapa «marcada por el miedo, la violencia y la angustia», declaró Ulrich Weber.

«La principal motivación para la violencia en el coro era la voluntad de quebrar a los alumnos y despojarlos de su personalidad», señala el documento, que denuncia «un sistema pérfido».

Fotos

Vídeos