La Rioja

Merkel dijo sí, pero votó no al matrimonio gay

Defensores de los derechos homosexuales estallan de júbilo al saber que la propuesta había salido adelante. :: Fabrizio Bensch/ reuters
Defensores de los derechos homosexuales estallan de júbilo al saber que la propuesta había salido adelante. :: Fabrizio Bensch/ reuters
  • Aprobado con apoyo de un nutrido grupo de diputados de CDU que se acogieron a la libertad de conciencia que les dio su líder

Confeti, lágrimas y besos en el Bundestag, el Parlamento federal alemán, y fiesta en la calle. La comunidad homosexual en Alemania celebró ayer por todo lo alto el 'matrimonio para todos', la equiparación por ley del matrimonio entre personas del mismo sexo con el de las parejas heterosexuales. Tras años de debate infructuoso y de congelación de las propuestas de ley por la reticencia de los conservadores, la Cámara Baja aprobó con 393 votos a favor, 226 en contra y 4 abstenciones una medida que es realidad hace tiempo en otros 19 países del mundo, entre ellos España.

La propia canciller, Angela Merkel, dio pie a la votación al convertirla el lunes pasado inesperadamente en una decisión «de conciencia» y renunciar a imponer la disciplina de partido. A partir de ese momento, los socialdemócratas (SPD), socios menores de la coalición gubernamental, y la oposición verde y de La Izquierda le tomaron la palabra y se movilizaron para llevar adelante un proyecto de ley que ya había sido aprobado por el Bundesrat, la Cámara de los 'länder', por iniciativa de Renania-Palatinado en 2015. Pese a la negativa de cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU), las tres formaciones de izquierda lograron imponer su mayoría parlamentaria y forzar la decisión en la última sesión plenaria antes de las elecciones al Bundestag del 24 de septiembre próximo.

Desde las filas conservadoras hubo críticas al SPD por supuestamente romper el pacto de coalición, pero también a Merkel por anunciar en una entrevista una decisión no consensuada con sus propias filas que supone el fin de uno de los últimos bastiones de los conservadores. No es la primera vez que Merkel atropella a sus propios correligionarios con hechos consumados. Ya lo hizo con el fin del servicio militar obligatorio y la prohibición de la energía nuclear tras el siniestro de Fukushima.

Para los analistas Merkel no ha hecho sino ceder a la voluntad popular -tres de cada cuatro alemanes apoyan el 'matrimonio para todos'- y ahorrarse un debate electoral. El matrimonio homosexual habría sido como muy tarde una realidad al comenzar la próxima legislatura toda vez que todos los partidos con representación, menos los conservadores, lo contemplan en su programa como una exigencia para formar una futura coalición de gobierno.

La votación quizás no haya sido buena para la gran coalición de la Unión (CDU-CSU) y el SPD, «pero es buena para la gente», dijo Thomas Oppermann, líder parlamentario socialdemócrata, quien descartó la posibilidad de que la alianza de conveniencia entre las dos grades fuerzas del país se rompa por este asunto a menos de tres meses de los comicios.

En el emocional debate previo, su colega de la Unión, Volker Kauder, expreso su «respeto a ambas partes», pero dejó claro que «tras intensas reflexiones» sigue considerando que «el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer», a la vez que puso en duda la constitucionalidad de la nueva ley, contra la que estudian recurrir ante el máximo tribunal germano varios diputados conservadores. Sin embargo subrayó que «hoy no decidimos si personas del mismo sexo deben ser discriminadas, sino sobre si la unión entre hombre y mujer, «clasificada desde hace siglos como matrimonio en nuestra cultura», debe abrirse a los homosexuales.

El resultado fue un triunfo para el diputado verde Volker Beck, un homosexual declarado que abandona la política después de 23 años de vida parlamentaria. «Los gays y lesbianas son gente con la misma dignidad y derechos que los heterosexuales y por eso la prohibición del matrimonio para personas del mismo sexo debe desaparecer, debe haber matrimonio para todos. Todo lo que no sea igualdad supone una discriminación», afirmó Beck, quien calificó de «insuficiente»el registro de las 'uniones de hecho' que funcionaba hasta ahora en Alemania.

Adopción, sí

Merkel no intervino en el debate, pero a su término reconoció ante las cámaras haber votado 'no', ya que «el matrimonio constitucional es para mi la unión de hombre y mujer». Hija de un pastor luterano, la canciller subrayó, sin embargo, que es partidaria de la adopción de menores por parejas del mismo sexo. «Espero que con la votación de hoy no solo exista un respeto mutuo entre las distintas posiciones, sino que se haya alcanzado también un poco de paz social y cohesión popular», señaló la jefa del gobierno alemán.

Socialdemócratas, verdes y La Izquierda votaron en bloque a favor del 'matrimonio para todos', pero también un nutrido grupo de diputados de CDU/CSU, como la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, el ministro de la Cancillería, Peter Altmaier, o el propio secretario general de los cristianodemócratas, Peter Tauber. Tras la votación, en la tribuna de visitantes del Bundestag hubo lágrimas y besos de parejas de homosexuales que habían acudido a la sesión, se lanzó confeti sobre Volker Beck para celebrar su triunfo tras años de lucha por la igualdad e incluso se cortó en la sala una enorme tarta con los colores del arco iris.

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