La Rioja

«La independencia es la única salida que le queda a Hong Kong»

Los militares de un cuartel en Hong Kong aguardan la llegada del presidente chino, Xi Jinping, de visita en la ciudad. :: dale de la rey/ afp
Los militares de un cuartel en Hong Kong aguardan la llegada del presidente chino, Xi Jinping, de visita en la ciudad. :: dale de la rey/ afp
  • Los diputados que fueron descalificados explican los problemas que asfixian a la sociedad de la antigua colonia y el conflicto con China

  • Leung Chung-hang Miembro del Parlamento autonómico de Hong Kong

Leung Chung-hang nunca pensó que sería elegido para ocupar un escaño del Consejo Legislativo de Hong Kong, el Parlamento autonómico. «Yo era el 'plan b' de una candidatura que no partía con muchas posibilidades», cuenta en su pequeño apartamento. «Pero a nuestro cabeza de lista lo vetaron por haberse pronunciado en favor de la independencia. Así que entonces me convertí en candidato». Y Leung ganó su puesto. Fue la culminación de un proceso que traza un claro paralelismo con el 15-M y el nacimiento de Podemos, «un partido en el que nos hemos inspirado».

Sin embargo, Leung y su compañera en el partido Youngspiration Yau Wai-ching fueron descalificados por pronunciar incorrectamente el juramento en la toma de posesión de su cargo. Acudieron al acto con pañuelos en los que se leía 'Hong Kong no es China' y provocaron una tormenta política que llevó al Gobierno de Pekín a interpretar la Ley Básica de Hong Kong -su Constitución- para vetar su acceso al escaño. Hoy se celebra el 20 aniversario de la devolución de la excolonia británica a China y Leung estará en la calle para protestar porque «la mano invisible del Partido Comunista cada vez se nota más en Hong Kong».

Su movimiento nació de la Revolución de los Paraguas de 2014, que bloqueó Hong Kong casi tres meses. Demandaban una democracia que no ha llegado. ¿Qué valoración hace de aquella iniciativa?

La revolución fracasó. Ocupamos la ciudad, demostramos que somos muchos los que estamos descontentos con cómo se está desarrollando Hong Kong, pero no logramos que se aceptase ninguna de nuestras demandas. Es más, cuando la revolución fue disuelta por orden judicial, perdimos muchos apoyos. Los ganó el Gobierno. Por eso, cinco jóvenes frustrados creamos Youngspiration -que se puede traducir como 'la conspiración de los jóvenes'- con el objetivo de volcar ese descontento en un partido. Nacimos primero y luego buscamos una ideología, que es el camino inverso al más habitual.

¿Abogan por la independencia de Hong Kong?

Sí. Pero es un extremo al que hemos llegado por eliminación de otras posibilidades. Casos como el de los libreros abducidos por China de forma ilegal en Hong Kong nos demuestran que el actual principio de 'un país, dos sistemas' ni se está cumpliendo como acordaron Londres y Pekín ni nos protege. La independencia es la única salida que le queda a Hong Kong para seguir diferenciándose del resto de China.

Imagino que es consciente de lo que eso supone, sobre todo en un momento en el que China es cada vez más poderosa. Ahí está también el ejemplo de Taiwán, que pierde aliados continuamente. Pero, en el hipotético caso de que Pekín no impidiese por la fuerza la secesión que plantea, ¿cómo pretenden sobrevivir sin apenas recursos o industria en un mundo que no reconocería a Hong Kong como Estado?

Nuestro modelo puede ser el de Singapur, que se independizó de Malasia a pesar de las dificultades iniciales que ello provocó y que al final se convirtieron en el acicate para buscar un modelo propio de éxito. Ahora es una ciudad-Estado que comparte con nosotros el legado británico y que se cuenta entre los países más ricos del mundo. Luego está también el ejemplo de Suiza, que ha sobrevivido como territorio neutral y gran centro financiero, algo que Hong Kong ya es. Lo que resulta irónico, como sucede también con Taiwán, es que el mundo vaya a apoyar a una dictadura como la de China y no a quien tiene los valores democráticos como bandera.

¿Tiene esperanza en que China lleve a cabo reformas políticas que agraden a Hong Kong y que, por lo tanto, hagan innecesario abogar por la independencia?

Puede que el Partido Comunista haya llevado a cabo reformas económicas que han acercado su modelo al capitalismo, pero ha mantenido inalterable su sistema político desde que Mao Zedong creó la República Popular. El presidente Xi Jinping no es diferente. Él protege los intereses del partido, no los de la ciudadanía.

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