La Rioja

El Sinn Féin permitirá a May gobernar

  • Los republicanos norirlandeses seguirán sin ocupar sus escaños en Londres y renuncian a neutralizar una mayoría entre 'tories' y unionistas

Los siete diputados ganados por el Sinn Féin en el Parlamento de Westminster borrarían la mayoría de Theresa May y los diez diputados del Partido Demócratico Unionista (DUP), que suman seis escaños más que el resto de los partidos, o siete si se uniese a esa alianza la independiente Sylvia Hermon, que perteneció al más moderado Partido Unionista del Ulster (UUP) y que es viuda de un jefe de la Policía de Irlanda del Norte.

Pero los siete diputados del partido republicano irlandés afirmaron ayer en Londres que «la formación de un Gobierno británico es algo que concierne a los británicos». Mantendrán su política de abstención, no se han sentado nunca en los escaños. Aunque el crecimiento del moderno Sinn Féin de Gerry Adams se debe en parte a que abandonaron el abstencionismo en el Parlamento de Dublín y también en la Asamblea autonómica de Belfast, en la provincia británica.

La paradoja de una coyuntura prolija en episodios chocantes es que los conservadores atacaron durante la campaña al líder laborista, Jeremy Corbyn, por sus simpatías innegables hacia el IRA, al que el Sinn Féin ha estado históricamente asociado, pero Theresa May va a basar su Gobierno en el apoyo de un DUP que en su historia ha tenido vinculaciones con fuerzas paramilitares y uniones familiares y afectivas con otras.

El fundador del partido, Ian Paisley, y su sucesor, Peter Robinson, lucieron boinas rojas en el acto de fundación de Ulster Resistance (UR). El segundo desfiló con boina y una especie de uniforme del grupo. Robinson, futuro ministro principal de Irlanda del Norte, y varios miembros del UR tomaron sin armas un pueblo del sur de Irlanda, en 1986, y se marcharon tras dañar viviendas y coches, hacer pintadas y golpear a dos policías.

El grupo, que ya tenía armas procedentes de Líbano, se dio por desparecido un año después, cuando fueron detenidos en París varios protagonistas del aprovisionamiento de armas, en un aparente intercambio con servicios de inteligencia de la Sudáfrica del 'apartheid' que querían obtener la tecnología de unos misiles fabricados en Short Brothers, una fábrica en un barrio unionista de Belfast.

Una diputada del DUP en Westminster es hija de uno de los detenidos en Francia y no está claro si el grupo ha mantenido una existencia subterránea hasta hoy. Las simpatías de los paramilitares lealistas hacia Paisley y el DUP eran indudables, aunque algunos políticos que emergieron de esos grupos le reprocharon que, tras incitar la violencia de los protestantes más pobres con su prédica apocalíptica, se lavara las manos.

Theresa May dijo, aunque no es cierto, que el Partido Conservador ha tenido «una fuerte relación» con el DUP durante muchos años. Ayer, el exprimer ministro, John Major, que inició el proceso de paz norirlandés, calificó el entendimiento como 'sospechoso' e incitó a May a formar un Gobierno en solitario. La primera ministra se reunió con la líder del DUP, Arlene Foster, y se espera que anuncien su acuerdo hoy.

Retos pendientes

Los diputados del Sinn Féin no están atemorizados por las circunstancias. Afirmaron que es la segunda elección consecutiva en la que los unionistas no logran la mayoría de votos en Irlanda del Norte y recordaron que el Acuerdo de Viernes Santo abre la puerta a una consulta sobre la frontera irlandesa si hay una mayoría en el norte que la desea.

Creen que la política de May confirma la parcialidad continua del Estado británico en Irlanda del Norte y que su 'brexit' es una burla de aquel acuerdo de paz, que establece derechos protegidos por tribunales europeos y ha convertido en inexistente la frontera. Insistieron en que quieren negociar con el DUP la reconstrucción del Ejecutivo autonómico, aunque depende de que el DUP acepte acuerdos de los que renegó.

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