La Rioja

Bruselas se harta del bloque del Este por rechazar refugiados

El drama de los refugiados está mostrando al mundo la peor cara de Europa. :: Marko Djurica / reuters
El drama de los refugiados está mostrando al mundo la peor cara de Europa. :: Marko Djurica / reuters
  • La Comisión abre el esperado expediente de infracción a Polonia, Hungría y República Checa que acabará en sanciones

bruselas. Tanto estaba yendo el cántaro al Este que al final acabó por romperse. Era cuestión de tiempo y la noticia, pese a su relevancia, no pilló por sorpresa a nadie, ni siquiera a los afectados. Ayer, el Colegio de Comisarios decidió por fin impulsar un procedimiento de infracción contra Hungría, Polonia y República Checa por negarse a acoger a los refugiados llegados de Siria que llevan meses de espera en Italia y Grecia en busca de ser reubicados en la Unión Europea. Si en el caso checo hay matices (han acogido a 12 de 2.691), el húngaro y el polaco son chocantes. No han recibido a ninguno. Cero. No los quieren y no lo harán aduciendo razones morales, religiosas o de seguridad. Ya les pueden poner todas las sanciones que quieran. Si alguien no sabía qué significaba la Europa a varias velocidades, aquí un ejemplo.

En 2015, en un momento de enorme tensión política en el club a raíz de la enorme crisis de los refugiados que llegaban en oleadas a España, se aprobaron un sistema de cuotas para repartirse 160.000 asilados llegados a Italia y Grecia. Se aprobó por mayoría cualificada ya que Hungría, República Checa, Rumanía y Eslovaquia votaron en contra. Les gustase o no, debía acatar la decisión porque así lo quiso la mayoría. Es lo que tiene la democracia. Más tarde, al consumarse el acuerdo con Turquía, esta cifra de 160.000 se redujo a 98.255.

Año y medio después de la entrada en vigor de la normativa y a sólo cuatro meses de que expire (finales de septiembre), la cifra de recolocados evidencia el fracaso de la propuesta: 20.869 de 98.255 personas. Y es que por mucho que Bruselas pide o exija, la voz cantante siempre la llevan las capitales y aquí, todos siguen silbando mirando al cielo. España, por ejemplo, sólo ha acogido a 886 de los 9.323 comprometidos.

Casi a nadie ha estado a la altura. Sobre todo, los países expedientados y que junto a Eslovaquia conforman el rebelde grupo del Visegrado, que se ha convertido por méritos propios en el gran quebradero de cabeza de Bruselas en lo referido a todo tipo de asuntos referidos a los derechos universales esenciales. Eslovaquia se ha salvado por los pelos ya que se ha establecido como baremo que «no se haya acogido a ningún refugiado en el último año» y ha recibido a 16 de los 902 que le corresponde.

Compromiso moral y legal

«Lamento que Hungría, Polonia, y República Checa no hayan tomado aún las acciones necesarias pese a las reiteradas llamadas que les hemos hecho», lamentó Dimitris Avramopoulos, comisario europeo de Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía. Lo hizo desde Estrasburgo, donde se reunió el Colegio de Comisario al haber sesión plenaria de la Eurocámara esta semana. «Además de un compromiso moral, se trata de una cuestión legal», apostilló tras recordar que «Europa no consiste sólo en recibir fondos comunitarios».

No son pocas las voces en países tan relevantes como Alemania e Italia que viene pidiendo que se castigue económicamente a estos países si no cumplen con los mínimos democráticos sobre los que se asienta la UE. El asunto, sin embargo, es muy complejo y delicado, como evidencia el hecho de que el Ejecutivo liderado por Jean-Claude Juncker informase de este relevante paso en el sexto párrafo de su comunicación y sin destacarlo en algún tipo de título.

¿Y ahora, qué? El comisario realizó el enésimo llamamiento para que estos países reconsideren su postura prometiendo que retirarían el procedimiento de infracción. No tiene pinta de que lo hará, todo lo contrario. Este tipo de contenciosos con Bruselas da votos en sus países y todo apunta a que el asunto terminará en el Tribunal de Justicia de la UE.

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