La Rioja

Decenas de miles de marroquíes se manifestan en Rabat en apoyo al Rif

rabat. Decenas de miles de personas se manifestaron ayer en Rabat de forma pacífica en solidaridad con las protestas que desde hace siete meses sacuden la región del Rif (norte de Marruecos) y que han llevado a la cárcel a más de cien personas, entre ellos sus principales líderes.

La manifestación, que según diversos observadores congregó entre 30.000 y 50.000 personas en un domingo del mes de ramadán, reunió a una heterogénea mezcla de izquierdistas, berberistas y, sobre todo, seguidores de la organización islamista Justicia y Caridad, prohibida pero tolerada.

Las consignas más repetidas eran las mismas que se coreaban durante la primavera árabe de 2011, como «Libertad, dignidad y justicia social», «No nos rendimos», «El pueblo quiere que caiga la corrupción» o «Con fosfatos y dos mares, nuestro pueblo vive en la miseria».

Otros lemas estuvieron más relacionadas con el momento actual, como «Los marroquíes no somos apaches» (acusación del difunto Hasán II a los rifeños) o «Aquí no está Argelia ni está el Polisario, aquí están los hijos del pueblo», en alusión a la acusación de que las protestas del Rif están teledirigidas desde Argelia.

Discreción policial

La policía se mostró muy discreta durante el kilómetro largo del trayecto de la marcha y el servicio de orden estuvo a cargo del movimiento islamista, que una vez más demostró su capacidad de convocatoria y organización al hacer desfilar a sus miembros en filas de a 20, con hombres y mujeres por separado y coreando al unísono las mismas consignas.

Abundaron las banderas del movimiento bereber, portadas incluso por los islamistas, pero no hubo ninguna de la República del Rif y fueron también muy pocas las banderas nacionales marroquíes.

Las protestas del Rif, que durante ocho meses han sido predominantemente pacíficas, reclaman para esa región una serie de inversiones sociales del Estado, en carreteras, universidad, hospitales y empleos.

Por otra parte, el rey Mohamed VI ofreció ayer la mediación marroquí en la crisis que enfrenta a Catar con los países más poderosos del Golfo Pérsico -Arabia Saudí, Emiratos y Baréin- y con Egipto, «si las partes lo desean». «Marruecos está dispuesto a ofrecer sus buenos oficios para favorecer un diálogo franco y global, sobre la base de la no injerencia en los asuntos internos.

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