La Rioja

El terrorista de los Campos Elíseos debería haber vuelto a prisión hace dos semanas

Policías armados patrullan por los Campos Elíseos, muy cerca del Arco del Triunfo. :: Benoit Tessier / reuters
Policías armados patrullan por los Campos Elíseos, muy cerca del Arco del Triunfo. :: Benoit Tessier / reuters
  • Indignación entre las centrales policiales al saber que un juez no revocó la libertad de Karim Cheurfi tras saber de su estancia en Argelia

El terrorista de los Campos Elíseos, un expresidiario que el jueves por la noche asesinó a un policía e hirió a otros dos a tres días de las elecciones presidenciales francesas, debería haber regresado a la cárcel dos semanas atrás pero el juez de aplicación de penas no revocó su libertad bajo medidas cautelares pese a que le reconoció que había estado desde el 15 de enero un mes en Argelia. Esta anomalía judicial sumada al hecho de que en febrero fue liberado tras pasar una noche en comisaría por sospecharse que buscaba armas para matar a policías provocó la indignación de los sindicatos policiales por disfunciones en los aparatos del Estado «con consecuencias dramáticas».

El atentado se produjo minutos antes de las nueve de la noche en la zona turística más atractiva de París a escasa distancia del palacio del Elíseo, residencia oficial de François Hollande, cuando la última comparecencia televisiva en directo de los once candidatos a las presidenciales apenas hacía una hora que había comenzado. Un Audi 4 gris se detuvo en los Campos Elíseos a la altura de una furgoneta de la Policía estacionada en misión de vigilancia estática delante de la oficina de turismo de Turquía.

El automovilista se apeó y disparó ráfagas con un fusil de asalto kaláshnikov contra los agentes de la 32ª compañía de la Dirección del Orden Público y la Circulación (DOPC) que se encontraban en el interior del vehículo. El conductor, Xavier Jugelé, de 37 años, resultó mortalmente alcanzado al volante por dos balas en la cabeza y un compañero de 34 años fue herido de gravedad en el glúteo por un proyectil que remontó hacia la caja torácica. Un tercer policía, de 31 años, recibió un balazo amortiguado por su chaleco protector que le causó lesiones leves.

El atacante abrió fuego a la carrera contra otros funcionarios que patrullaban por la acera y que lograron repeler la agresión con sus armas de servicio. Pereció abatido por un disparo en la espalda percutido con una pistola Sig-Sauer. Una turista alemana fue herida en un talón por esquirlas de uno de los proyectiles disparados en el tiroteo.

Los investigadores hallaron un trozo de papel con un mensaje manuscrito en defensa de la causa del autoproclamado Estado Islámico cerca del cuerpo del agresor al que aparentemente se le había caído del bolsillo. Dentro del Audi descubrieron una escopeta recortada, municiones del calibre 12 milímetros, dos cuchillos de cocina, un secador, un Corán y varias notas en las que había direcciones de dependencias policiales y tres armerías. A partir de la documentación personal identificaron al automovilista como Karim Cheurfi, francés nacido hace 39 años en Livry-Gargan, localidad del nordeste de París.

Sin profesión conocida, tenía antecedentes penales por delincuencia común, incluidas tres tentativas de homicidio a policías en abril de 2001. Mientras cumplía condena a quince años por esos hechos fue de nuevo sentenciado dos veces por agresiones a otro preso y a un funcionario de prisiones. Excarcelado en julio de 2012, en 2014 volvió a ser condenado a cuatro años por robo agravado y en octubre de 2015 quedó en libertad bajo medidas cautelares.

El pasado 23 de febrero fue arrestado otra vez por sospecharse que buscaba armas para matar a policías. Pero fue puesto en libertad tras pasar una noche en comisaría por falta de pruebas suficientes. No obstante, desde marzo era objeto de una investigación antiterrorista confiada a la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI, servicios de información) pero no estaba fichado como potencial yihadista ni había dado señales de radicalización o proselitismo durante los casi 14 años de encarcelación. Hace dos semanas, el 7 de abril, un juez de vigilancia penitenciaria no revocó su libertad condicional a pesar de que reconoció que a comienzos de año había permanecido un mes en Argelia con el pretexto de casarse, un incumplimiento manifiesto de la obligación de contar con autorización judicial.

El Daesh se responsabilizó del atentado poco después de ser perpetrado mediante un comunicado publicado por su órgano de propaganda Amaq. En ese texto de difusión inusualmente rápida se identificó al autor como Abu Yusuf 'Al-Belgiki', un activista por tanto belga o que había pasado por Bélgica. La equivocación alimenta la sospecha de que haya algún otro yihadista dispuesto a cometer atentados en el marco de las presidenciales francesas.