La Rioja

Europa recupera su autoestima

Geert Wilders (izda.), y el ecologista Jesse Klaver, junto al primer ministro Mark Rutte. :: M. Beekman / efe
Geert Wilders (izda.), y el ecologista Jesse Klaver, junto al primer ministro Mark Rutte. :: M. Beekman / efe
  • Los grandes líderes comunitarios salen en tromba para felicitarse de la derrota del ultra holandés Wilders

Comenzó a tuitear pasadas las seis de la mañana. Que si su resultado había sido un éxito, que si había ganado en tal o cual ciudad, que si esto no ha hecho más que comenzar y que tarde o temprano será primer ministro de Holanda... Geert Wilders emprendió desde muy temprano su particular batalla del relato poselectoral. Es xenófobo, ultra y eurófobo, cierto, pero también es político y por ende, devoto de la máxima que dice: 'pase lo que pase, siempre hemos ganado'. Pero no. Lo que ocurrido el miércoles en Holanda no iba de mejorar los resultados de 2012, se trataba de ganar o perder. Simple. Y sí, Wilders perdió ante el primer ministro liberal, Mark Rutte. El político ultra ganó cinco escaños y se situó en 20, pero sus 20 siguen siendo menos que los 33 de Rutte, aunque en Twitter y tan temprano, quién sabe... Wilders perdió y con su derrota, Europa recuperó su autoestima.

Fue realmente llamativo cómo los principales líderes comunitarios salieron en tromba a felicitarse del resultado. Fue inaudito, sobre todo porque los primeros mensajes de felicitación de la Comisión Europea o de cancillerías tan importantes como la alemana y la francesa se produjeron a través de las redes sociales tras conocer el primer sondeo a pie de urna y sin saber aún ni un solo dato oficial. Sí, ¡un sondeo! Quizá hubo precipitación, pero era tal la necesidad de exteriorizar la enorme tensión acumulada en las últimas semanas que el deseo de tuitear, el gran arma de los populistas, era demasiado tentador. Así fue. Había que cantar victoria porque un triunfo de la extrema derecha encarnada por el Partido por la Libertad (PVV) podría suponer un varapalo moral de cara a la madre de todas las batallas, la que se librará en Francia con Marine Le Pen.

«La gente de los Países Bajos ha votado de manera abrumadora por los valores que Europa representa: libertad y sociedades tolerantes en una próspera Europa. Este resultado es inspirador para muchos», se felicitó el presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, en una carta. Eso sí, tiene 33 de 150 escaños y para llegar a los 76 necesarios, deberá conformar una coalición con al menos otros tres partidos.

En 2012 sacó 41 y le bastó el apoyo de los 38 socialdemócratas para gobernar, pero ahora, todo es radicalmente diferente, porque el centro izquierda ha quedado reducido a cenizas al caer de 38 a nueve. Por contra, formaciones de izquierda y europeístas como D66 o Los Verdes han protagonizado importantes subidas (19 y 14, respectivamente), lo que podría incluso acercarles al Gobierno.

Sale el sol en Bruselas. Han sido muchos meses de crueles zarpazos. El referéndum británico del pasado junio supuso un antes y después en la trayectoria de la UE. El 'brexit', algo que jamás iba a pasar, se hizo realidad y con él, la flor comunitaria empezó a marchitarse. El club entró en depresión y se dio cuenta de que no ya no valía con alcanzar acuerdos imposibles a última hora y de madrugada. La teoría de Murphy se adueño del espíritu europeo. Si algo puede pasar mal, pasará. Y pasó. Se llamó Donald Trump, otro de los grandes euroescéptico de manual.

Grata sensación

Pero llegaron los tulipanes holandeses y la flor volvió a florecer. Perdió Wilders. «Nunca comentó las elecciones nacionales pero hoy, es un buen día para Europa», se felicitó la jefa de la diplomacia comunitaria. Y si hay alguna líder a la que siempre hay que escuchar en esta UE todavía a 28 es la canciller alemana, Angela Merkel. La efusividad no es su fuerte, pero detrás de estas palabras hay una grata sensación de alivio: «Holanda es nuestro socio, amigo y vecino. Estoy contenta de que la alta participación haya dado un resultado proeuropeo. Es una clara señal».

¿Y qué dijo el otro 50% del eje? El presidente francés, François Hollande, emitió un comunicado felicitando «calurosamente» a Rutte por su «clara victoria contra el extremismo». «Los valores de apertura, de respeto de los demás y de fe en el futuro de Europa son la única respuesta verdadera a los impulsos nacionalistas y de repliegue que sacuden el mundo», zanjó. Desde Italia, el primer ministro, Paolo Gentiloni, recurrió a Twitter: «No #Nexit. La derecha antiUE ha perdido las elecciones en Holanda. Compromiso común para cambiar y relanzar la Unión».

Tampoco faltó el presidente español, Mariano Rajoy, que quiso ensalzar la «responsabilidad y madurez» de la que ha hecho gala el pueblo neerlandés en un momento «clave para el conjunto de Europa».

También hubo mensaje desde Londres. «Siempre hemos sido amigos y aliados. Trabajamos bien con Rutte y esperamos que eso continúe», señaló la primera ministra británica. Una Theresa May que tiene en vilo a sus socios a la espera de que decida activar en cuestión de días el artículo 50 de salida del club. Llega el 'brexit' y lo hace, con Europa crecida o al menos, tan alicaída.