La Rioja

El primer ministro de Canadá defiende la vigencia de la UE y el libre comercio

La visita del carismático primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, a Estrasburgo para intervenir de forma solemne ante el Parlamento Europeo sirvió para avalar de modo simbólico el acuerdo comercial con la UE (CETA), para erigirse en el 'anti Trump' al defender el libre comercio y, sobre todo, para dar cariño a un alicaído proyecto comunitario. Encontrar a alguien que hable bien de Europa no es fácil con la que está cayendo y ayer, Trudeau dijo exactamente lo que muchos estaban esperando. «La Unión Europea es un logro extraordinario y un modelo de cooperación pacífica sin precedentes. Canadá es consciente de que una Europa fuerte es fundamental para el futuro y beneficio de todo el planeta», ensalzó. Sin duda, música celestial para levantar el ánimo de la tropa europeísta.

En lo comercial, Trudeau hizo una encendida defensa del CETA, el polémico tratado de libre comercio que entrará en vigor de forma provisional en abril y que supondrá un ahorro para los exportadores europeos de hasta 500 millones al año, según los cálculos de Bruselas. No solo eso. Además de crear miles de puestos de trabajo, «permitirá aumentar un 20% los intercambios comerciales entre ambos bloques, con un impacto positivo para la UE de 12.000 millones cada año». «Es el acuerdo más progresista del mundo», enfatizó.