La Rioja

Fillon pide sopitas a Sarkozy

El candidato conservador Francois Fillon llega a un acto de su partido, Los Republicanos, en Compiegne. :: Benoit Tessier / reuters
El candidato conservador Francois Fillon llega a un acto de su partido, Los Republicanos, en Compiegne. :: Benoit Tessier / reuters
  • El candidato conservador recurre al expresidente para salvar su campaña al Elíseo, en peligro por los empleos de su familia

François Fillon ha pedido sopitas a Nicolas Sarkozy. El expresidente francés se las sirvió ayer tan frías como la venganza en una comida privada que le había implorado quien fue su primer ministro durante los cinco años de su mandato. No hubo pato en el menú para el muy debilitado candidato conservador al Elíseo por las revelaciones de 'Le Canard Enchaîné' sobre su enriquecedor nepotismo. Pero del almuerzo se llevó el clásico recetario sarkozysta sobre las políticas de seguridad y lanzó la propuesta de rebajar a 16 años la mayoría de edad penal para hacerse oír en su inaudible campaña.

Fillon ha hecho de tripas corazón en una forzada operación SOS Sarkozy. «¿Se imagina alguien al general De Gaulle imputado?», le había atacado en su triunfal campaña de las primarias del centro-derecha. Eran los tiempos en los que se jactaba de honradez, limpieza e integridad frente a un rival doméstico, con los jueces en los realzados talones.

Ahora Fillon se ve lastrado por la amenaza de una inculpación en cuanto la fiscalía financiera extraiga las consecuencias judiciales del 'Penelopegate', el caso de los presuntos trabajos ficticios de su mujer y dos hijos pagados con dinero público a precio de oro. El escándalo le deja sin final en mayo con la ultra Marine Le Pen que se verá las caras con el centrista Emmanuel Macron, según las encuestas.

La invitación magnánima de Sarkozy le ha servido para sofocar un segundo conato de rebelión interna acaudillado por un puñado de parlamentarios en la órbita del antiguo inquilino del Elíseo. Los tentados por el motín incluso habían difundido una circular en la que reclamaban la convocatoria de un buró político de Los Republicanos con el indisimulado objetivo de designar un candidato de repuesto a quien temen que malogre una victoria cantada para el partido conservador. Logró salvar la crisis con el manido argumento de 'o yo o el caos' ante la desesperante ausencia de un plan B con un presidenciable de garantías.

Rebaja de la edad penal

Fillon telefoneó a Alain Juppé, el finalista derrotado en las primarias, antes de ir a comer con Sarkozy y reconocer así que es de hecho el verdadero patriarca de la mal avenida familia del centroderecha. El almuerzo, de hora y media de duración, se celebró en las oficinas del expresidente en un ambiente caluroso y también franco, que es como se llama cuando se dicen las verdades. «Fue un grito de socorro de quien vino a besar las babuchas», describió con ardor estomacal un allegado del anfitrión.

El invitado digirió rápido las recetas de quien en el Elíseo le llamaba condescendiente su colaborador. Nada más cerrar el frasco de bicarbonato publicó un comunicado a favor de la edad penal a los 16 años, una idea que había defendido Sarkozy en las primarias. La justificó en respuesta a la actual oleada de disturbios en los arrabales de París «cometidos por menores que se saben casi intocables pues la ley los protege más que a sus víctimas». Propone encarcelar a los jóvenes delincuentes en establecimientos especializados en los que creará una parte de las 16.000 nuevas plazas de prisión previstas en su programa.