La Rioja

Duan Thi Huong. :: efe
Duan Thi Huong. :: efe

Una detenida en Malasia en relación con el asesinato de Kim Jong-nam

  • La diplomacia norcoreana trató de llevarse el cadáver del hermano del presidente sin que se le practicara la autopsia

Como no podía ser de otra forma, la historia de espías en la que se ha convertido el asesinato en Malasia de Kim Jong-nam, hermano mayor y repudiado del presidente norcoreano, Kim Jong-un, dio ayer un nuevo giro inesperado con la detención de una mujer sospechosa de estar involucrada en el caso. Aparentemente, según indica el pasaporte que portaba cuando fue arrestada, se trata de Doan Thi Huong y nació en Vietnam en 1988. La Policía de Malasia informó que la detuvo ayer por la mañana en el mismo aeropuerto en el que se perpetró el crimen después de haberla identificado en una borrosa imagen captada por una cámara de seguridad. En ella se ve a una joven con media melena negra que viste una camiseta blanca con las irónicas letras LOL -acrónimo en inglés de 'Laughing Out Loud', algo así como 'reírse con ganas'- impresas a gran tamaño.

Sin embargo, otras fuentes afirmaron que la mujer arrestada es de nacionalidad birmana, algo que, una vez más, no hace sino añadir confusión. Teniendo en cuenta que las autoridades afirmaron estar buscando a otros sospechosos -incluido el taxista que recogió a las dos mujeres en el aeropuerto-, es posible que se hayan practicado otras detenciones aún sin confirmar. En cualquier caso, los investigadores malasios parecen estar tratando de llevar el caso con más transparencia de la que seguramente querían los diplomáticos norcoreanos que reclamaron la entrega del cadáver sin que se le practicar la autopsia. Eso sí, la Policía malasia ha pedido a los testigos del caso que no den ninguna información al respecto.

Mientras tanto, continúan emergiendo nuevos detalles sobre lo que sucedió el lunes por la mañana en la terminal 'low cost' del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur. Kim Jong-nam, de 47 años, hijo del anterior dictador norcoreano, Kim Jong-il y de una amante, iba a viajar en el vuelo de Air Asia a Macao, donde tenía un piso en el que pasaba parte de su vida en el exilio. Esperaba en una amplia sala cuando dos mujeres -y no una, como se dijo en un principio- se le acercaron por los dos extremos del banco en el que estaba sentado.

Una de ellas le restregó un pañuelo impregnado en un líquido que todavía no se ha identificado antes de que ambas se fuesen en direcciones diferentes. Todo el proceso apenas duró 15 segundos y, desafortunadamente, la única cámara de seguridad que podría haber seguido a las sospechosas en su huida no funcionaba. De momento, el Gobierno de Corea del Norte, sobre el que recaen las mayores sospechas, no ha confirmado ni desmentido el asesinato de Kim Jong-nam.