La Rioja
Steinmeier, felicitado por la 'drag queen' Olivia Jones, que ayer formó parte de la Asamblea Federal. :: efe
Steinmeier, felicitado por la 'drag queen' Olivia Jones, que ayer formó parte de la Asamblea Federal. :: efe

Steinmeier pide a los alemanes «valentía» para defender la libertad

  • El popular político socialdemócrata es elegido presidente del país con el 75% de los votos de la Asamblea Federal

De ministro de Asuntos Exteriores a presidente del país más poderoso de Europa. El socialdemócrata Frank Walter Steinmeier, el político más popular y querido de los alemanes, se convirtió ayer en jefe del Estado germano. Steinmeier recibió el 75% de los 1.239 votos válidos emitidos por la Asamblea Federal, un gremio compuesto a partes iguales por los diputados del Bundestag, el Parlamento federal, y los compromisarios enviados por las cámaras legislativas de los 16 estados federados, en muchos casos personalidades escogidas para la ocasión por los partidos como el seleccionador nacional de fútbol Jogi Löw o la actriz Veronica Ferres. Apoyado por los conservadores y socialdemócratas de la gran coalición de gobierno, pero también por verdes y liberales, el hasta hace poco jefe de la diplomacia alemana obtuvo 931 votos, mientras los otros candidatos presentados por formaciones menores carecieron de posibilidades. El científico y experto en estudios sobre la pobreza Christoph Butterwege, candidato de La Izquierda, fue el segundo clasificado con 128 votos, y el vicepresidente de la ultraderecha y populista Alternativa para Alemania (AfD), Albrecht Glaser, solo consiguió 42 apoyos.

Tras aceptar el nombramiento, Steinmeier subrayó que, con la idependencia que le concede el cargo, tratará de merecer la confianza de todos e hizo un llamamiento a sus conciudadanos para, en tiempos difíciles, defender «con valentía» la libertad y la democracia en una Europa unida. El nuevo presidente subrayó que Alemania es contemplada en el mundo como un ancla de esperanza. «Cuando los cimientos se tambalean en otro lugar, debemos defender con mayor ahínco aún los nuestros», afirmó Steinmeier, quien destacó que «debemos plantearnos a nosotros mismos la exigencia de saber diferenciar los hechos de las mentiras», ya que no es válido negar la realidad, sino que hay que mejorarla. Frank Walter Steinmeier, de 61 años, sucede en el cargo a Joachim Gauck, de 77 años y que rechazó presentarse a la reelección por razones de edad. La canciller federal, Angela Merkel, se mostró satisfecha con la elección del que hasta hace poco era uno de sus ministros de mayor confianza.

«Estoy convencida de que contaremos con un extraordinario presidente federal», dijo la canciller, quien destacó «su gran sensibilidad en momentos complicados». El político socialdemócrata ha participado en varias negociaciones complicadas como las conversaciones para la paz en Ucrania o el acuerdo nuclear entre Occidente e Irán y es apreciado por sus interlocutores internacionales por su larga experiencia y su capacidad mediadora. Sin embargo, durante la ceremonia para su elección quien se erigió en protagonista y cosechó ovaciones y aplausos en la sala de plenos del parlamento federal fue el presidente del Bundestag, Norbert Lammert.

Por una Europa fuerte

Sin citar a nadie por su nombre, su discurso de apertura de la sesión se convirtió en una seria advertencia al presidente estadounidense, Donald Trump, y los partidos populistas que pretenden minar la Unión Europea. «Quien fomenta el aislamiento en vez del aperturismo mundial y se amuralla literalmente», quien declara programa el «nosotros primero», no debería sorprenderse si otros le imitan «con efectos fatales para las relaciones internacionales», dijo Lammert, cuyas palabras fueron celebradas con una salva de aplausos y todo el pleno en pie, incluida Merkel.

El político cristianodemócrata, que rechazó la oferta de su partido para ser candidato a la presidencia, señaló que no se cuestionan los valores de Occidente, «pero sí nuestra postura ante los derechos humanos, el Estado de derecho, la separación de poderes y los principios de la democracia representativa».

Además, recordó que retos globales como los flujos migratrorios, la lucha contra el terrorismo internacional o el cambio climático no pueden ser resueltos individualmente por los estados nacionales. Y señaló que, a la vista de que los presidentes de Estados Unidos y Rusia carecen de interés en una Europa unida y cohesionada, «debemos ser nosotros mismos los que pongamos el interés en una Europa fuerte».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate