La Rioja

Clamor en las calles de México contra las políticas del nuevo Gobierno de EE UU

Dos mexicanos esperan para ser deportados de Estados Unidos en la ciudad californiana de San Diego. :: Sandy Huffaker / afp
Dos mexicanos esperan para ser deportados de Estados Unidos en la ciudad californiana de San Diego. :: Sandy Huffaker / afp
  • Decenas de miles de personas participan en las marchas organizadas en varias ciudades para exigir del país vecino un trato justo y respeto

Decenas de miles de mexicanos respondieron ayer desde los estados fronterizos con el Río Bravo hasta los del Caribe y el sur del país al llamamiento de 77 organizaciones, instituciones universitarias, asociaciones civiles y empresariales y ciudadanos en general para protestar bajo el lema 'Vibra México' contra las políticas implementadas por el presidente de EE UU, Donald Trump, y exigir un trato justo y de respeto del país vecino hacia México.

La concentración más grande tuvo lugar en la capital azteca, donde desde primeras horas del domingo más de 3.000 policías se encargaron de garantizar la seguridad. Salieron dos marchas, una desde el Auditorio Nacional y otra desde el Hemiciclo a Juárez, que se concentraron frente al monumento al Ángel de la Independencia. Algunos manifestantes llevaban banderas de Estados Unidos con la esvástica pintada junto a la leyenda 'Trump, fascista'. Pero lo que más se vieron fueron enseñas mexicanas.

Además, otros 19 estados mexicanos se sumaron desde sus respectivas capitales para presentar un frente común de respuesta ante los actos discriminatorios derivados de las reformas aprobadas por el mandatario estadounidense.

«Los diversos contingentes que se manifestarán este domingo solicitan el respecto a los derechos humanos, a la soberanía económica nacional y a la seguridad de los mexicanos», indicaron desde la organización Vibra México. Asimismo, señalaron que era una marcha «pacífica, apartidista y respetuosa sobre la defensa de los derechos de los connacionales para fortalecer las instituciones».

Algunos políticos prefirieron abstenerse. Entre ellos figuran la aspirante a la candidatura presidencial por el Partido Acción Nacional (PAN) Laura Rojas, la ex primera dama Margarita Zavala y la presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales Magdaleno.

Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón, explicó su ausencia al indicar que, aunque celebraba la marcha Vibra México, creía «firmemente que los políticos o aspirantes no debemos asistir para que no pierda su esencia ciudadana». Barrales no justificó su ausencia pero la dirigencia nacional del partido llamó a sus militantes a participar.

Las deportaciones de inmigrantes procedentes de México y carentes de documentos de residencia legales, y la continua amenaza del muro que el mandatario estadounidense pretende levantar entre ambos países ha quebrado la relación entre vecinos. La situación fronteriza es muy complicada. La mayoría de los once millones de inmigrantes irregulares en EE UU se localizan a lo largo de los 3.300 kilómetros de frontera común y en ciudades que Trump define como «santuarios» porque sus autoridades no persiguen a los 'sin papeles'. Entre los indocumentados figuran 5,8 millones de sudamericanos, 1,7 millones de mexicanos, 650.000 centroamericanos y 425.000 del Caribe.

Tratado comercial

Y mientras crece en la calle la indignación contra las medidas del nuevo inquilino de la Casa Blanca, expertos en el sector comercial intentan calmar los ánimos ante la posibilidad cercana de que Washington anule o modifique las condiciones del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (Nafta). Coinciden en que EE UU tiene más que perder en vez de beneficiarse, y si anula el Nafta regiría la normativa de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Jaime Zabludovsky, quien fue subjefe de la negociación del tratado, advirtió que «si EE UU se sale de la OMC tendría problemas con los 160 países socios de esa organización». Y además, la nación tiene acuerdos con otros 46 países donde poder comprar.

Para el diplomático Luis de la Calle, «México es un mercado muy grande, le compra a EE UU el 16% de lo que venden y en cambio representamos 14% de lo que compran. Somos más grandes del lado de sus ventas que de sus compras».