La Rioja

Manuel Erice.
Manuel Erice.

«Trump es un pragmático que conoce una única ideología: Trump»

  • Manuel Erice analiza en un libro la campaña que ha llevado al controvertido magnate a la Casa Blanca

¿Cómo alguien que desafió toda convención, insultó a millones votantes y sin experiencia política alcanzó la presidencia del país que presume de ser el gran faro de la democracia? ¿Cómo lo logró cuando casi todos los expertos vaticinaban su derrota? ¿Qué ocurrirá ahora que ocupa el Despacho Oval? ¿Resistirá el sistema las embestidas de un presidente que inició su mandato arremetiendo contra el poder judicial? A estas y otras preguntas responde Manuel Erice, corresponsal del diario ABC en Washington, en su libro 'Trump. El triunfo del showman' (Encuentro).

Coescrito con la también periodista Muni Jensen y prologado por el diplomático Javier Rupérez, el libro es fruto de la cobertura de la campaña más extraña que se recuerda, con dos candidatos antipáticos dividieron al electorado. Un magnate irascible e impredecible que desafió a su partido y acabó rindiéndole por la vía de los hechos, y una ex primera dama, exsenadora y ex secretaria de Estado definida por Obama como «la postulante más preparada de la historia» pero sin carisma ni capacidad de empatía.

Cuando Trump irrumpió en campaña pocos le tomaron en serio. «Para el 'establishment', incapaz de ver lo que ocurría, era impensable que alguien con un lenguaje vulgar, un showman fuera tenido en cuenta por la mayoría de los votantes», señala Erice. «Los medios fueron parte de ese establishment ombliguista y se solaparon en exceso con lo que decían las encuestas», dice autocrítico. Y es que el papel de la prensa centra una parte importante del libro. Trump se aprovechó de los medios para lograr publicidad gratuita y éstos del magnate para incrementar su audiencia, aunque con ello «se engordara al 'monstruo'». «Puede que esto no sea bueno para América; pero es condenadamente bueno para la CBS», dijo el presidente de la cadena.

A media campaña, los emporios mediáticos comenzaron a percibir el peligro y trataron de desactivarlo cometiendo «excesos», apunta Erice. No funcionó. El resultado fue un nuevo golpe al llamado cuarto poder. «El problema de fondo es nuestra credibilidad», reconoce el periodista, que cita como causas «la falta de rentabilidad» de las empresas y las «malas decisiones profesionales». «No es fácil reaccionar ante alguien que busca una guerra diaria y directa contigo. Trump supo llevar la campaña al barro, y los medios todavía no han aprendido a contrarrestarlo», dice.

Se adueñó del escenario e impuso sus reglas. «Con las técnicas que aprendió en sus más de diez años de 'reality show', dominó el ciclo informativo. Aunque fuera para hablar mal de él, siempre era noticia», expone Erice. Halló además en las redes sociales un arma nunca manejada con tanta solvencia. «¿Qué cobertura puedes hacer sobre un presidente -antes candidato- que marca la agenda informativa desde Twitter a las cinco de la mañana?», se pregunta.

Contra quienes otorgan más valor a los errores de Clinton que a los aciertos de Trump, destaca Erice los méritos del republicano. «Sabía que sus posibilidades de victoria estaban en los estados industriales que llevaban décadas votando demócrata y armó una campaña con pocos mensajes, muy claros y directos, hacia ese votante», remarca. «El gran error de Hillary Clinton fue no ser consciente de lo que pasaba en esos estados», precisa.

Se dijo que Trump decidió postularse tras ser zarandeado por Barack Obama en una cena con los corresponsales celebrada en 2011, una leyenda que Erice desmonta. «Llevaba treinta años buscando su momento y se preparó en la televisión. En 2011 alcanzó proyección nacional lanzando insidias contra Obama, cuestionando su lugar de nacimiento y su currículum académico. Con las encuestas certificando que era conocido en todo el país, se lanzó», asegura. En su asalto al poder, Trump se benefició del malestar social en EE UU, parejo al de otros países occidentales, pero precisa Erice que el de Trump es un populismo «genuinamente americano», por lo que rehúye comparaciones con otras figuras en auge de la política europea.

Erice cree que el sistema de contrapesos que sostiene la democracia en EEUU resistirá al mandato de Trump. «No hay riesgo en ese sentido», recalca. «Otra cosa es que vivamos años convulsos», agrega muy seguro de que nada cambiará al republicano. «Trump es un pragmático que sólo conoce una ideología, que a su vez es una marca: Trump», señala. «Si no fuera radical, Trump no sería Trump», remacha. «El mandato será bronco», vaticina Erice.