La Rioja

Erdogan, a un paso del poder absoluto

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, posa para una fotografía al llegar a la localidad de Aksaray. :: reuters
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, posa para una fotografía al llegar a la localidad de Aksaray. :: reuters
  • El mandatario turco firma la reforma constitucional, que someterá a referéndum, para implantar en el país un sistema presidencial

El sistema parlamentario turco puede ser historia en pocos meses, si prospera el referéndum que el presidente, Recep Tayyip Erdogan, quiere celebrar el próximo 16 de abril. En esa consulta se decidirá si se aprueba la reforma de la Constitución a la que el mandatario dio ayer el visto bueno después de haber recibido el beneplácito de la asamblea nacional.

«Si Dios lo quiere, mi querida nación acudirá a las urnas el 16 de abril» declaró Erdogan en un discurso de campaña en Aksaray, ciudad en el centro del país. «Turquía llegó a una encrucijada clave para cambiar su sistema de gobierno», añadió.

El objetivo de la reforma constitucional es sustituir el sistema parlamentario en vigor por un sistema presidencial. Con el cambio, el presidente tendrá potestad para nombrar y revocar a los ministros, promulgar decretos y declarar el estado de emergencia. Además, el puesto de primer ministro desaparecerá y será sustituido por uno o varios vicepresidentes.

De aprobarse la propuesta, las elecciones legislativas y presidenciales serían simultáneas y el presidente podría ser elegido por dos mandatos de cinco años, en los próximos comicios previstos en noviembre de 2019. Erdogan considera que esta revisión, que podría permitirle seguir en el poder hasta al menos 2029, es necesaria para garantizar la estabilidad al frente de Turquía, que atraviesa una ola de atentados sin precedentes y dificultades económicas.

El mandatario considera necesario eliminar la función ceremonial que otorga a la presidencia la existencia de un primer ministro que encabece el Gobierno. Una situación que Erdogan tacha de ineficaz. Ayer fue más lejos, al comparar el sistema parlamentario actual con una «atadura». «Este sistema nos tiene con las manos atadas. ¿Romperemos el 16 de abril estas ataduras?», preguntó en su discurso en la ciudad de Aksaray. Los opositores no ocultan su preocupación ante una reforma que observan como una muestra más de la deriva autoritaria del presidente turco, sobre todo desde el fallido golpe de Estado de julio, que provocó una purga de enorme magnitud.

«Una catástrofe»

A este acontecimiento se refirió también Erdogan en su discurso ayer al equiparar la importancia de votar a favor de la reforma con la resistencia de la población frente al golpe de Estado, que el presidente compara a menudo con la lucha por la independencia en 1923. «El 15 de julio, esta nación frenó a pecho descubierto a los tanques, los cazas F-16, a los helicópteros. Ahora viene el 16 de abril. El 'sí' del 16 de abril será una repetición de aquello», vaticinó el mandatario.

El líder del partido socialdemócrata CHP, Kemal Kiliçdaroglu, opinó que la aprobación de la reforma constitucional en el referéndum sería una «catástrofe» que acabaría con la separación de poderes en Turquía. «Vamos a darle a una persona poderes de los que no disponía el mismísimo Atatürk -fundador y primer presidente de la República de Turquía- (...) Vamos a retirar los poderes del Parlamento y dárselos a una persona. Vamos a entregar los tribunales a una persona», declaró Kiliçdaroglu. «¿Es concebible semejante cosa?».