La Rioja

La Casa Blanca 'ordena' comprar diseños de Ivanka Trump

  • La asesora presidencial promociona ropa y joyas de la hija de su jefe, retiradas del escaparate por la caída de ventas

Los estadounidenses estaban cansados de los políticos y votaron por un hombre de negocios cuya familia ha encontrado una mina en la Casa Blanca. El tiburón de los casinos y del mercado inmobiliario no conoce la línea divisoria entre sus intereses personales y las responsabilidades de Estado, pero tampoco sus asesores. O tal vez los beneficios superan el monto de la multa con que serán penalizados. Desde la sala de prensa de la Casa Blanca, la asesora presidencial Kellyanne Conwell admitió ayer de antemano que iba hacer «un anuncio gratuito» de la marca Ivanka Trump, «una línea (de ropa y joyería) maravillosa», dijo para el programa televisivo 'Fox & Friends'. «A todo el mundo, compradla hoy mismo, podéis encontrarla 'on line'».

A quienes han trabajado en el Gobierno bajo estrictas normas éticas se les «cayó la mandíbula», confesó el abogado Lawrence Noble a 'The Washington Post'. El presidente del comité de Reformas de Gobierno que preside el republicano Jason Chaffetz lo ha considerado «inaceptable». Norm Eisen, 'gurú' ético de Obama, dijo estupefacto estar presenciando «un tipo de conducta más propia de una familia corrupta de la mafia que de la Casa Blanca. Nunca hemos visto nada como esto».

Ningún miembro del Gobierno ni de las Fuerzas Armadas de EE UU puede utilizar su cargo para promover empresas o servicios, mucho menos los de su propia familia, que encajarían dentro de la definición de nepotismo. Trump cree que «el presidente no tiene conflicto de intereses», por lo que ahora utiliza el poder de la presidencia para atacar públicamente a las empresas que «tratan injustamente» los productos de su hija. Su tuit del miércoles no era una referencia velada, sino una amenaza directa a Nordstrom, los almacenes de lujo que han retirado la línea de ropa de Ivanka Trump por su caída de ventas. La Casa Blanca quitó hierro al asunto por tratarse de «un padre defendiendo a su hija».

Trump cree que Nordstrom se está vengando de ella «porque tiene un problema con mi política». Los almacenes se habían mantenido al margen de boycot que muchas mujeres iniciaron contra los diseños de Ivanka Trump por los comentarios groseros y machistas de su padre. En un email interno a sus empleados, Peter Nordstrom dijo ser «políticamente agnóstico» y vender la marca «mientras sea rentable».

Las mediciones que realiza la empresa Racked.com demuestran que se produjo una caída de ventas. El anuncio publicitario de la asesora del presidente desde la Casa Blanca podría poner los diseños de Ivanka de vuelta en el perchero si sus seguidores siguen la llamada patriótica a comprarlos.

Para completar la buena marcha de los negocios, Trump ha invitado este fin de semana al primer ministro japonés a su residencia de Mar a-Lago, sin que la Casa Blanca haya aclarado si pasará a los contribuyentes la factura de ese club de millonarios. Otra de las empresas de Trump, DB Pace, también ha puesto en un brete al Departamento Medioambiental de Carolina del Sur al declarar que no tiene ninguna relación con Titan Atlas, entre cuyos dueños figuraba su hijo Eric Trump. De no tener relación evitaría pagar por la factura de limpieza medioambiental que ha dejado esa empresa. Eric Trump, ahora al frente de Trump Corporations, hace negocios por el mundo en nombre de su padre protegido por los servicios secretos y apoyado por las embajadas de EE UU.