La Rioja

Steele, un espía «muy creíble y muy directo»

Donald Trump prometió ayer que su equipo tendrá un informe completo en un plazo de 90 días sobre el supuesto espionaje ruso durante las elecciones. «Ahora resulta que las acusaciones falsas contra mí fueron organizadas por mis opositores políticos y un espía fracasado que teme ser demandado», agregó. Se refería a Christopher Steele, el exespía del MI6 que supuestamente filtró un dossier no verificado sobre conexiones entre el presidente electo de EE UU y Rusia.

Sin embargo, un exfuncionario del Foreign Office amigo de Steele, al que conoce desde hace 25 años, dijo a 'The Guardian' que es «falso» pensar que pudo pasar información sin fundamento. «La idea de que su trabajo es falso. Chris es un profesional con experiencia y altamente valorado. No es el tipo de persona que fuera a pasar un cotilleo», dijo el antiguo funcionario. «Si él pone algo en un informe es porque cree que es lo suficientemente creíble para que merezca ser considerado», añadió.

Es poco lo que se sabe de este hombre de 52 años, que abandonó el miércoles su casa en el sur de Londres, según 'The Daily Telegraph' al darse cuenta de que su nombre iba a aparecer en los medios y temer una posible represalia de Moscú. Steele, licenciado por la Universidad inglesa de Cambridge, era uno de los más destacados especialistas en Rusia en el MI6, servicio que abandonó en 2009 para dedicarse a la actividad privada en la compañía de investigación Orbis Business Intelligence.

May se desvincula del agente

El Gobierno ruso alimentó las dudas sobre la verdadera naturaleza del trabajo de Steele al apuntar el jueves que seguía en activo en el MI6. La Embajada rusa en Londres difundió un mensaje en Twitter en el que decía «La historia de Christopher Steele: los agentes del MI6 nunca son ex, informando en ambos sentidos -contra Rusia y el presidente de EE UU»-.

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, se desvinculó ayer, en nombre de su Gobierno, de la figura del exagente. «Quiero dejar absolutamente claro que el individuo que ha producido este informe no ha trabajado para el Gobierno británico desde hace años», declaró May.

Steele fue contratado en julio de 2016 por FusionGPS, firma radicada en Washington, para investigar a Trump, según 'The New York Times'. FusionGPS trabajaba entonces para partidarios del Partido Demócrata pero antes había realizado el mismo encargo, buscar los 'trapos sucios' del magnate, para republicanos que no deseaban ver al multimillonario como su candidato a la Casa Blanca, lo que finalmente no pudieron evitar.