La Rioja

Cuatro soldados israelíes mueren en un nuevo atentado con camión

Miembros de los equipos sanitarios y de seguridad atienden a los heridos y examinan la zona tras el atentado. :: MENAHEM KAHANA / afp
Miembros de los equipos sanitarios y de seguridad atienden a los heridos y examinan la zona tras el atentado. :: MENAHEM KAHANA / afp
  • El conductor palestino invadió un mirador de Jerusalén para arrollarles y maniobró para volver a pasar sobre sus cuerpos antes de ser abatido

Al menos cuatro soldados perdieron la vida y otros quince resultaron heridos ayer después de que un conductor palestino al volante de un camión embistiera a un grupo de militares en un conocido mirador de Jerusalén Este. En las imágenes captadas por las cámaras de seguridad se observa cómo el vehículo se sale de la calzada a gran velocidad para impactar contra los uniformados, recién bajados de un autobús, y después logra dar la vuelta para volver a pasar sobre sus víctimas antes de ser abatido a tiros.

El primer ministro, Benyamin Netanyahu, se trasladó al lugar de los hechos -el asentamiento de Armon Hanatziv en la parte ocupada de Jerusalén desde 1967-, muy visitado por los turistas por las impresionantes vistas de la Ciudad Vieja. Desde el primer momento declaró que todos los indicios apuntaban a que el terrorista «era un simpatizante de Estado Islámico».

Para el líder conservador, la acción del conductor palestino «sigue el modelo de lo que vimos en Francia y Alemania», en referencia a los atropellos masivos con camiones en Niza y Berlín, y pidió «unidad» para combatir lo que definió de «nuevo terrorismo».

Entre las víctimas mortales hay tres mujeres y un hombre, todos con edades cercanas a los veinte años, según confirmó la Estrella de David Roja, equivalente a la Cruz Roja en Israel.

Un barrio conflictivo

De confirmarse las palabras de Netanyahu, sería el primer golpe de un seguidor del califa en el Estado judío, aunque el dirigente no aportó detalles y los medios locales optaron por enmarcar el atropello dentro de la bautizada como 'intifada de los cuchillos', oleada de ataques que empezó en octubre del 2015 y que hasta el momento deja 247 palestinos, agresores incluidos, y 40 israelíes muertos, según el recuento de la agencia AFP.

Desde que el 9 de octubre dos israelíes fueran asesinados a tiros en una parada del tranvía de Jerusalén no se había producido un atentado con víctimas mortales. Después de probar con cuchillos, tijeras, pistolas, explosivos caseros y atropellos con coche, el camión se suma a las armas empleadas. Las imágenes que llegaron de Jerusalén recordaron de inmediato a las del paseo marítimo de Niza o del mercado navideño berlinés, donde dos vehículos pesados también sembraron el terror.

«Sabemos la identidad del atacante, hemos cerrado al paso su barrio de procedencia y estamos desarrollando acciones adicionales en las que no voy a entrar en detalle», señaló Netanyahu en su comunicado de condena. La agencia de noticias palestina Maan identificó al conductor del camión como Fadi Ahmad Hamdan, residente en Yabal Mukaber, barrio árabe vecino al lugar del ataque y uno de los lugares más conflictivos de la Ciudad Santa. De allí han salido algunos de los responsables de los ataques más importantes de los últimos meses y allí se vive también una tensión permanente con la colonia vecina de Armon Hanatziv, donde está el mirador donde se produjo el atropello de ayer.

Muro de contención

Las fuerzas de seguridad llegaron a levantar un muro a finales de octubre del 2015 para cortar los accesos, pero más tarde tuvieron que retirarlo debido a las fuertes divisiones internas en el Gobierno. El diario 'Yedioth Aharonoth', llegó a titular «Un muro en su corazón: Jerusalén dividida», el mensaje contrario a la imagen de «capital indivisible» que ofrecen las autoridades.

Como ha sido habitual en los anteriores ataques, llevados a cabo por lo que se suele definir como 'lobos solitarios', ninguna facción palestina ha asumido la autoría del atropello. «Estas operaciones son decididas por el pueblo palestino para llevar a cabo una revolución hasta el final, hasta que consigan su libertad, liberen su tierra y se deshagan de la ocupación», aseguró Hazem Qasem, portavoz de Hamás en Gaza.

El grupo islamista aplaudió la muerte de los soldados y destacó que es la mejor prueba de que «la intifada de Al-Quds (Jerusalén, en árabe), no es transitoria». Hamás aplaude cada una de estas acciones y muchos viernes llama a los jóvenes a acudir a protestar en la verja que cerca Gaza, pero desde el final de la guerra de verano de 2014 israelíes e islamistas están en tregua, en uno de esos paréntesis que se han producido entre guerra y guerra desde la 'Operación Plomo Fundido', del 2009.