La Rioja

Portugal llora la muerte de Soares, figura clave de la democracia lusa

Mario Soares, fotografiado en el 2013 en uno de los últimos actos políticos en que participó. :: afp
Mario Soares, fotografiado en el 2013 en uno de los últimos actos políticos en que participó. :: afp
  • Personalidades del país vecino y de toda Europa destacan la importancia de su papel en la transición y en la incorporación a la UE

lisboa. Portugal llora la muerte del histórico dirigente socialista y expresidente Mario Soares, fallecido ayer a los 92 años en Lisboa y considerado como una figura clave en la construcción de la democracia portuguesa. Jefe del Estado luso entre 1986 y 1996, Soares murió en el Hospital Cruz Roja de la capital, donde permanecía ingresado desde el 13 de diciembre en situación crítica. El Gobierno portugués ha decretadotres días de luto nacional a partir del de mañana por el fallecimiento del patriarca socialista, que será despedido en un funeral con honras de Estado el próximo martes.

Su muerte coincidió con la visita de Estado a India del actual primer ministro luso, el también socialista António Costa, que transmitió sus condolencias a la familia del que definió como «el rostro y la voz de nuestra libertad». Personalidades de todo el espectro político, la cultura, el deporte y otros sectores de la sociedad portuguesa destacaron ayer el papel que tuvo Soares en la construcción de la democracia del país.

«Nunca desistió de un Portugal libre, de una Europa libre y de un mundo libre», defendió el actual presidente, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, que aseguró que el país tiene ahora el deber de luchar «por la inmortalidad de su legado». Otro exjefe del Estado luso, Jorge Sampaio (1996-2006), recordó que Soares «siempre creyó en aquello que era el interés de Portugal» y demostró una «extraordinaria capacidad de lucha» a lo largo de su vida.

Para el expresidente Aníbal Cavaco Silva (2006-2016), Soares era un «europeísta convencido» y destacó el papel que tuvo en el ingreso de Portugal en la UE, pues «tuvo la percepción de que era de la mayor importancia para el futuro» del país. También dejó palabras de elogio el que fuera su rival en la lucha por la presidencia en los comicios de 1986, el conservador Diogo Freitas do Amaral, que calificó a Soares como el «patriarca de la democracia».

Figuras extranjeras como el rey de España, Felipe VI; el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy; el jefe del Estado francés, François Hollande; y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, expresaron igualmente su pesar por la muerte del político portugués. Además, Felipe González, que coincidió con Soares cuando él era presidente del Gobierno español, lo calificó de «un luchador por la democracia y el progreso social». En un comunicado, el exlíder del PSOE añadió que «Mario era, ante todo, un amigo. Por eso cuesta hablar desde la ausencia».

Según el guión aún provisional de los actos fúnebres, los restos mortales de Soares serán recibidos con honras militares mañana en el Monasterio de los Jerónimos, en el barrio lisboeta de Belém, el mismo lugar donde presidió en junio de 1985 la ceremonia de la adhesión de Portugal a la Comunidad Económica Europea (CEE).

Revolución de los Claveles

Mário Soares es el primer presidente electo de la democracia lusa que fallece y está considerado una de las figuras políticas portuguesas más importantes de los últimos años por su decisiva participación en la transición a la democracia cuando la Revolución de los Claveles puso fin a la dictadura de Salazar (1926-1974).

Además de una década como presidente, Soares fue primer ministro de Portugal en dos fases (1976-1978 y 1983-85) y eurodiputado. Se presentó a unas últimas elecciones presidenciales en el 2006, con 81 años, las únicas que perdió durante su larga carrera política.

Fundador del Partido Socialista, hasta hace muy poco se mantuvo activo a través de la fundación que lleva su nombre, además de publicar libros y artículos sobre la situación de Portugal. Su última aparición pública se produjo el pasado 28 de septiembre en Lisboa, en un homenaje a su esposa, Maria Barroso, fallecida en julio del 2015.

Soares también deja decenas de galardones y condecoraciones, entre los que destaca el Premio Europeo Robert Schumann (1987) y el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1995).

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