La Rioja

El 'gasolinazo' paraliza México

Un agente lanza una piedra en los enfrentamientos registrados en la ciudad de Puebla por la subida del combustible. :: afp
Un agente lanza una piedra en los enfrentamientos registrados en la ciudad de Puebla por la subida del combustible. :: afp
  • Las protestas y el miedo a los saqueos mantienen en alerta máxima a la Policía, que ya suma más de 1.500 detenidos

Las protestas por el 'gasolinazo', que en palabras del presidente Enrique Peña Nieto muestran el «malestar social» en México, se han extendido ya a 19 de los 32 estados del país y suman más de 1.500 detenidos por vandalismo. La psicosis por los saqueos no termina pese a las intervenciones de la Policía para tratar de detener el caos y a que, según el Gobierno, el 95 % de las plantas de abastecimiento de combustible opera con normalidad. En Cuernavaca, la ciudad de la eterna primavera, los propietarios de los comercios bajaron las persianas solo por los rumores de que podían ser víctimas de asaltos. Y en Chiapas, vecinos armados impidieron el asalto de una gasolinera de OXXO.

El viceministro de Interior, René Juárez, confirmó ayer la muerte de seis personas y la detención de al menos 1.500 como consecuencia de las violentas protestas desencadenadas en el país por la subida de hasta un 20% de los precios de los combustibles, lo que se tradujo en un incremento de los precios de la cesta básica, además de aumentar la tarifa del gas y la electricidad, provocando el rechazo de amplios sectores sociales. «Los tres órdenes de Gobierno (federal, estatal y municipal) estamos actuando en coordinación y corresponsabilidad para poner fin» a los disturbios, señaló Juárez.

En este sentido, las autoridades mexicanas recordaron a los ciudadanos que no permitirán la «impunidad». La Fiscalía «analiza ya las pruebas videográficas para identificar a los responsables» de los saqueos, informó Juárez, tras recordar que también se están analizando las cuentas de redes sociales «que crean falsos rumores y dañan a la sociedad».

Eso sucedió en Cuernavaca. La «sospechosa» actitud de unos jóvenes congregados en una calle de muchas tiendas de ropa y calzado originó el rumor de que iban a saquearlas. Bastó con el 'run-run' para desatar el caos en la zona; gritos, carreras hacia ninguna parte, clientes evacuados de los comercios...

Por su parte, Petróleos Mexicanos (Pemex) señaló que de las once terminales de abastecimiento y descarga tomadas en estos días de protestas, tres -Durango, Mexicali y Rosarito- todavía estaban bloqueadas por grupos civiles y políticos. Esas instalaciones son las que reciben, almacenan y entregan los productos a los usuarios. Según la petrolera, los bloqueos junto a las agresiones a los trabajadores de los camiones cisterna suponen una rebaja de la distribución de carburantes en Chihuahua, Morelos, Durango y Baja California.

Infiltrados

Mientras tanto, la ira de la ciudadanía tampoco remite. Muchos recuerdan que cuando hace tres años se aprobó la reforma energética el presidente afirmó que iba a bajar el precio del combustible y de la electricidad; precisamente por ese motivo acusan a Peña Nieto de «mentiroso». Para colmo de males, ayer un informe del Departamento de Energía de Estados Unidos reveló que la gasolina de la zona de Houston, de donde México importa el combustible, tuvo en el 2016 el nivel de precios más bajos desde el 2004, lo que desmiente la tesis del presidente mexicano y de su ministro de Hacienda, José Antonio Meade, de que la subida se debía a un aumento del precio de la gasolina en el exterior.

Peña Nieto reiteró que la decisión de subir el crudo es para cuidar la estabilidad económica del país. «No es a través de la protesta ni del vandalismo, ni del robo ni de tomar hoy esta actitud como habrá de cambiarse la realidad. Permítanme referirme al tema: reiterar e insistir lo que motiva a una decisión difícil, impopular, pero necesaria. A veces hay que optar por el mal menor, y lo que el Gobierno ha decidido -añadió el presidente- es privilegiar el gasto que se realiza, sobre todo a acciones y políticas dirigidas a los sectores más vulnerables del país». En esa misma intervención reprochó la actitud de los partidos políticos, a los que acusó de intentar sacar ventaja de la crisis del 'gasolinazo'.

El ahora opositor Partido Acción Nacional (PAN) mantiene que fueron infiltrados del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) los que causaron el caos en las marchas.

Y mientras los políticos se cruzan acusaciones, en medio país continúa el cierre de gasolineras, el bloqueo de carreteras y las tomas de casetas de peajes organizada por transportistas, taxistas, maestros y campesinos.

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