La Rioja

El asesino de Florida sufría visiones tras servir en Irak

Esteban Santiago, el exmilitar autor del tiroteo que acabó con la vida de cinco personas en el aeropuerto de Fort Lauderdale-Hollywood, en Florida, volvió tras su despliegue en Irak con la Guardia Nacional con problemas mentales, según aseguraron ayer miembros de su familia a medios de comunicación estadounidenses. «Él hablaba sobre la destrucción de la que fue testigo. Sobre la matanza de niños. Todo el tiempo tenía visiones. Su mente no estaba bien», dijo su tía Maria Ruiz Rivera, desde su hogar en New Jersey. «A veces se veía normal, pero otras veces parecía perdido. Él cambió», añadió. «¿Quién se iba a imaginar que podría hacer algo así? No lo digo porque sea mi familia. Lo digo porque él no era así», manifestó.

Hasta ahora los equipos que investigan el ataque no han encontrado «ningún motivo concreto» para que el antiguo soldado de origen puertorriqueño, que actualmente residía en Alaska y trabajaba como guardia de seguridad, perpetrara la matanza en Florida. «Parece que el tirador actuaba solo, pero la investigación aún está comenzando», señaló ayer el agente especial del FBI George Piro, uno de los encargados del caso.

Piro explicó que Santiago, de 26 años, utilizó una pistola de 9 milímetros que transportaba de forma legal en su equipaje facturado. Cuando lo recogió, poco después del mediodía, abrió fuego en plena zona de recogida de equipaje tras cargar el arma en un lavabo. El exsoldado no estaba en ninguna lista de prohibición de vuelo.