La Rioja

La protesta por el 'gasolinazo' deriva en una revuelta

La Policía detiene a un presunto saqueador junto a un centro comercial de la ciudad mexicana de Puebla. :: efe
La Policía detiene a un presunto saqueador junto a un centro comercial de la ciudad mexicana de Puebla. :: efe
  • La oposición, la patronal y la Iglesia mexicanas piden a Peña Nieto que reconsidere la subida de los combustibles tras una semana de saqueos

la habana. El 'gasolinazo' se sale de control y ha derivado en una revuelta popular que calienta México, atizada -dice el Gobierno- desde doscientas cuentas de redes sociales. Una marabunta humana se abalanzó en las últimas horas contra tiendas grandes y pequeñas en siete estados, dejando estanterías vacías, paredes y vallas rotas y productos pisoteados.

Las manifestaciones contra el aumento del precio de los combustibles, que volvió a defender el presidente Enrique Peña Nieto, degeneraron en vandalismo, saqueos y rapiña. Los indignados y oportunistas -entre ellos según la Policía muchos delincuentes pero también familias completas- aprovecharon para llevarse electrodomésticos, alimentos, juguetes, bicicletas, y hasta colchones sin enviar carta a los Reyes Magos. Hay cinco muertos, decenas de heridos y más de 700 detenidos. Los daños materiales rondan los 3 millones de euros.

En la noche de Reyes, calles de varias capitales del país parecían escenario de una película de terror, con gente corriendo despavorida. La situación fue particularmente tensa en Monterrey y Veracruz. En ésta ciudad portuaria murieron dos hombres, uno atropellado por un vehículo que huía de la Policía y otro tomado por presunto saqueador.

Grandes superficies como Chedraui, Aurrerá, Coppel, MegaComercial, Soriana, Famsa, Elektra y tiendas de joyerías y centros comerciales de lujo han sido saqueadas desde el miércoles hasta bien entrado el día de ayer. Los robos sólo cesaron con la intervención del Ejército y la Marina. La mayoría iba a cara descubierta. Incluso cuatro agentes del Estado de México fueron despedidos después de haber sido sorprendidos aprovechándose del pillaje. En los estados de Hidalgo, Michoacán, Tabasco, Cancún y el Distrito Federal también hubo saqueos. Ante las estaciones de servicio, cada vez con menos combustible, manifestantes mostraron pancartas con lemas como «¡Abajo la reforma energética!» o «El petróleo es del pueblo».

México lleva una semana de incandescencia tras el anuncio de la subida de hasta un 20% del precio de los combustibles. El balance provisional es caótico: 800 tiendas pequeñas y medianas y 250 grandes superficies desvalijadas, más de 20.000 establecimientos cerrados por temor a los saqueos, 650 detenidos sólo en el Distrito Federal, y disturbios y saqueos difíciles de controlar. Además, se cortaron veinticinco carretaras pese a los llamamientos a la calma y a que el Gobierno anunció sanciones para quienes apoyen los bloqueos. Las autoridades han reforzado la seguridad y sólo al Distrito Federal han llegado 12.000 policías más.

Pedradas y petardos

En Monterrey una manifestación de 10.000 personas se transformó en violenta trifulca cuando varios jóvenes rompieron a pedradas y con petardos seis grandes vidrieras históricas del palacio de Gobierno estatal. En la autopista México-Laredo, dentro del municipio de Ixmiquilpan, murió un policía federal en un choque con quienes se negaban a levantar el bloqueo de la vía. Hubo veinte heridos, tres por disparos.

Con el país cada vez más incendiado, el presidente justificó en su mensaje de Año Nuevo que el aumento de las gasolinas se debe al alza de precios «en el exterior» y preguntó «¿qué hubieran hecho ustedes?». La Secretaría de Gobernación (Interior) ha llamado a la prudencia ante las noticias «falsas» y los rumores de toques de queda y ataques que generaron alarma social.

La Iglesia Católica pidió también «reconsiderar seriamente» el aumento del precio de la gasolina y ser sensibles a las necesidades de la gente. «No es correcto imponer leyes sin tomar en cuenta la realidad», advirtió la Conferencia Episcopal en un comunicado. Datos oficiales estiman que, de 120 millones de habitantes, 55,3 son pobres. Entre 2008 y 2014 pasaron del 44,3% al 46,2%.

La patronal también ha reclamado al Gobierno acciones concretas para atender el descontento social y fortalecer la economía familiar. Las críticas llueven, asimismo, desde organizaciones civiles y partidos de la oposición. El Partido de la Revolución Democrática (PRD) adelantó que intentará frenar en el Congreso el 'gasolinazo'.