La Rioja

El primer ministro bávaro, líder de la CSU, Horst Seehofer. :: efe
El primer ministro bávaro, líder de la CSU, Horst Seehofer. :: efe

El Constitucional alemán pone fin a la aventura separatista bávara

  • El pequeño partido independentista de la región más meridional había exigido que fuera posible un referéndum

berlín. Aunque la región más meridional de Alemania se llama oficialmente Estado Libre de Baviera, su independencia es una utopía y seguirá formando una unidad con los otros 15 estados que conforman la República Federal. La Ley Fundamental Alemana no contempla la posible secesión de uno de sus estados federados, según una resolución del Tribunal Constitucional hecha pública esta semana en su sede de la ciudad de Karlsruhe (oeste del país). Los jueces del máximo tribunal alemán desestimaron así, sin llegar a tramitarla, una demanda presentada por el ultraconservador Bayernpartei, Partido de Baviera, que exigía la posibilidad de celebrar un referendo de independencia para la región.

Con una campaña titulada 'Libertad para Baviera' y motivada por la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, la pequeña formación sin representación parlamentaria en Múnich o Berlín se remitió al derecho de autodeterminación de los pueblos que figura en la Carta de las Naciones Unidas para reclamar la independencia de Baviera.

Las «aspiraciones secesionistas de los distintos estados federados no tienen cabida en la Ley Fundamental y atentan contra el orden constitucional», señaló por unanimidad el Constitucional en su resolución para rechazar la demanda. Para los togados, Alemania Federal es un Estado nacional basado «en el poder constitucional del pueblo alemán», de manera que sus distintos estados federados «no pueden ser señores de la Ley Fundamental». El Bayernpertei había recurrido al Constitucional tras fracasar con sus aspiraciones ante la máxima instancia judicial de Baviera, que había llegado a la misma conclusión.

Ultraconservadores bávaros, monárquicos nostálgicos e independentistas forman el núcleo del Partido de Baviera (BP), formación creada en octubre de 1946 y que también sirve de refugio a los desencantados con la Unión Socialcristiana (CSU), el partido que gobierna Baviera desde la Segunda Guerra Mundial.

La pequeña formación llegó a tener 17 diputados en el primer Bundestag, el parlamento federal constituido en 1949, y formó parte de dos coaliciones de gobierno en Baviera en los años 50 y 60, para luego caer en el ostracismo. Su demanda ante el Constitucional ha pasado tan desapercibida que son escasos los medios alemanes que se hacen eco de la resolución.

Más cesiones

El secesionismo no es tema de debate en la región alemana. Lo demuestra el hecho de que la última encuesta sobre la independencia de Baviera se llevó a cabo en 2011. Entonces, la Fundación Hans Seidel, cercana a la CSU, sacó a la luz que el 40% de los bávaros desean más autonomía y cesión de competencias para su región. Pero la posibilidad de una independencia solo interesaba a menos de la cuarta parte de los ciudadanos.

El Partido de Baviera forma parte de la Alianza Libre Europea, que agrupa formaciones que coinciden en sus tendencias secesionistas, aunque representan con frecuencia ideologías enfrentadas. Los ultraconservadores del sur de Alemania comparten esa alianza con, entre otros, el Partido Occitano en Francia, Eusko Alkartasuna, ERC o BNG en España, la Liga Veneta en Italia o el Partido Nacional Escocés.