La Rioja

Puerto Rico se rebela contra su insostenible situación colonial

nueva york. Al jurar el cargo como nuevo gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rossello, de 37 años, lanzó un grito de guerra que pretense ser de salvación. «No hay manera de superar la actual crisis que afecta a Puerto Rico mientras sigamos teniendo esta situación colonial», advirtió. «Ha llegado la hora de actuar y defender la dignidad y los derechos de igualdad de Puerto Rico con los ciudadanos de Estados Unidos».

Desde que en 1898 España cediera la isla a Washington tras perder la guerra de Cuba, Puerto Rico posee un estatus de estado libre asociado que permite a sus ciudadanos gozar de los mismos derechos que si hubieran nacido en Estados Unidos pero no equipara el territorio con el de un estado de la Unión. Nunca eso ha sido más doloroso que durante estos años de crisis económica en los que no ha podido declararse en bancarrota ni recibir estímulos económicos.

Rossello promete negociar con Washington para que la isla se convierta en el 51 estado de la Unión, pero también contempla un referéndum que permita a sus ciudadanos elegir entre eso y la independencia. El que se celebró en 2012 reveló que el 54% quiere ser ciudadanos de pleno de derecho en Estados Unidos, pero como Washington no quiere ampliar el club de su unión el país busca una salida.

En la última década, más de 200.000 personas han huido de la falta de oportunidades en su isla caribeña. «EEUU no puede pretender ser un modelo moral de democracia mientras discrimina a 3,5 millones de ciudadanos en Puerto Rico, privándoles de igualdad de derechos políticos, sociales y económicos bajo la bandera estadounidense», reclamó el nuevo gobernador. Rossello anunció que viajará el lunes a Washington para pedir al nuevo Congreso que respalde la anexión del Estado. La tarea es urgente. Sólo el fondo de pensiones tiene un déficit de 40.000 millones y se espera que colapse en un año si no se rescata. «La recuperación de Puerto Rico comienza hoy», prometió el gobernador.