La Rioja
El exembajador británico ante la Unión Europea, Ivan Rogers. :: Francois Lenoir / reuters
El exembajador británico ante la Unión Europea, Ivan Rogers. :: Francois Lenoir / reuters

El embajador británico ante la UE deja paso a alguien más entusiasta del 'brexit'

  • Ivan Rogers, un euroescéptico en sus orígenes, era acusado de haberse 'rendido' a la causa europeísta

El embajador británico ante la UE, sir Ivan Rogers, anunció ayer su dimisión, adelantando la fecha de la expiración de su mandato, en noviembre próximo, y sin comentario adicional alguno. En nombre de la primera ministra, Theresa May, se le agradecieron los servicios prestados, en particular que así pueda nombrarse a su sucesor antes de la negociación del 'brexit', en un comunicado de tres frases.

Hay una estética británica de parquedad en palabras y expresiones de sentimientos, pero no obliga a tanto. La dimisión de Rogers fue interpretada como una dimisión forzada por las disensiones en el Gobierno sobre la negociación europea y como tal fue lamentada por los partidarios de la permanencia del Reino Unidos en la Unión Europea y celebrada por los entusiastas de la marcha.

Rogers era conocido como un euroescéptico. La escuela de funcionarios del Tesoro a la que pertenece, que controla los flujos del dinero público, los ha dado. En los últimos años altos funcionarios formados en el Ministerio de Hacienda han ocupado posiciones importantes en la política europea, apartando así a los diplomáticos del Foreign Office, donde la UE es vista con más gracia.

Rogers sustituyó a sir John Cunliffe, que también comenzó en el Tesoro y está ahora en el Banco de Inglaterra. Antes de ir a Bruselas, había trabajado para David Cameron en la política de la UE. En ese puesto fue sustituido por Tom Scholar, también del Tesoro, donde ahora es secretario permanente. El predecesor de Scholar, sir Nicholas Macpherson, tuiteó ayer: «Ivan Rogers, enorme pérdida. No puedo entender la voluntaria y total destrucción de la experiencia europea».

Muchos jefes

Margaret Thatcher reprochaba a los enviados a Bruselas que devenían en conversos a la causa europea. Ahora, los partidarios de la marcha se quejan de que los diplomáticos y estos altos funcionarios del Tesoro son todos partidarios de la permanencia en la UE. Rogers fue identificado públicamente como tal cuando, en diciembre, alguien filtró a la BBC que había enviado a Londres un informe pronosticando que la negociación del 'brexit' puede durar diez años.

El embajador ante la UE tiene ahora dos jefes directos -la primera ministra y el ministro para la Marcha de la UE, David Davis- y otro que tendría que serlo, el ministro de Exteriores, Boris Johnson, pero que vagabundea por la negociación recordando que él quiere una salida también de la unión aduanera y es ninguneado o burlado por May.

Cuando fue director general para Europa en el Gobierno de John Major, David Davis gritaba a embajadores europeos en su despacho del Foreign Office. Su derrota por el liderazgo conservador ante Cameron, su exilio y el paso del tiempo le han dado grávitas. Es el centro de gravedad de este Gabinete, su mejor parlamentario. Pero sigue siendo un jefe exigente. May, Davis, Johnson. A falta de conocer la intrahistoria, lo prodigioso puede haber sido la resistencia de sir Ivan Rogers.

«El Gobierno tiene la oportunidad de nombrar a alguien que realmente crea que tenemos un gran futuro como país independiente», decía ayer el diputado John Redwood. Es uno de los partidarios de la salida limpia, de un adiós sin negociación.

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