La Rioja

Un motín en la cárcel de Manaos deja al menos 60 muertos

Una reyerta entre dos clanes rivales en una cárcel de Manaos, capital del estado de Amazonas, terminó ayer en masacre, con al menos 60 muertos, un suceso que dejó patente la guerra por el control de las cárceles en Brasil. La sublevación comenzó en el complejo penitenciario Anísio Jobim la tarde del domingo, cuando miembros de Familia do Norte (FDN), que mantienen el control sobre la prisión, iniciaron una disputa con integrantes del Primer Comando de la Capital (PCC), que mantiene el poder en la región de Sao Paulo.

La pelea dejó un reguero de sangre en el presidio, donde decenas de personas fueron brutalmente asesinadas -hubo descuartizamientos y decapitaciones- y amontonadas en diversas áreas comunes del complejo, situado en las afueras de Manaos. La mayoría de los muertos son integrantes del PCC, al que la FND quiso mandar un «recado» sobre su poder en la región, según interpretó el secretario de Seguridad Pública del Estado, Sergio Fontes, en una rueda de prensa.

«Sólo hubo muertes en un lado. La FDN masacró a los supuestos integrantes del PCC y algún que otro preso. No hubo contrapartida de la otra facción», precisó Fontes. Entre los fallecidos figura el expolicía Moacir Jorge Pessoa da Costa, conocido por el alias de 'Moa' y vinculado a una red criminal liderada por el exdiputado Wallace Souza, según el portal de noticias del grupo Globo. Para el secretario de Seguridad Pública la «masacre» fue «un capítulo más de la guerra silenciosa» que el narcotráfico impone en Brasil y que, a su juicio, «no puede ser enfrentada tan solo por los estados».

El Ministerio de Justicia se puso a disposición de las autoridades de Amazonas para resolver la situación en el presidio y llegó a ofrecer la ayuda de la Fuerza Nacional antes de que la rebelión fuera sofocada 17 horas después de su inicio y después de horas de negociación para liberar a doce funcionarios.