La Rioja

Nueva ofensiva iraquí para arrebatar Mosul al califato

  • «La batalla es menos dura ahora porque los yihadistas han perdido a muchos miembros», reconocen las fuerzas gubernamentales

Las fuerzas iraquíes lanzaron ayer la segunda fase de su ofensiva para arrebatar al grupo terrorista Estado Islámico (EI) el resto de la ciudad de Mosul (Irak), en la que los yihadistas resisten desde finales de octubre. Las tropas gubernamentales irrumpieron en varios barrios del este de la urbe, donde ya controlan más de 40 distritos, pero el EI ha frenado la conquista de otros y ha intentado recuperar los que perdió en semanas pasadas.

El comandante de la Policía Federal, el general Raed Yaudat, dijo a Efe que las fuerzas gubernamentales entraron en los barrios de Sumer y Al-Salam, en el sureste de Mosul, donde prosiguen los «enfrentamientos violentos» con los yihadistas. Añadió que en los choques habían muerto varios terroristas y que las fuerzas del Gobierno destruyeron dos vehículos bomba y una fábrica de explosivos del EI.

Por otra parte, el líder de las operaciones especiales, el general Moen al Saadi, informó de que las fuerzas antiterroristas irrumpieron en el barrio de Al-Qudis, conquistado anteriormente pero donde el EI lanzó un contraataque el sábado. Al Saadi dijo que, tras duros enfrentamientos, se hicieron con el control de Al Qudis I y luchan por hacerse con Al Qudis II. Los residentes colaboraron con las fuerzas iraquíes y les facilitaron información sobre la localización de los miembros del EI y de artefactos explosivos, añadió Al Saadi.

Alianza internacional

Las fuerzas especiales entraron en el barrio de Al Karama desde el este y ayer proseguían los combates. Las tropas evacuaron a las familias residentes de esos dos barrios, dijo el militar citado, sin dar cifras de los habitantes trasladados. Al Saadi explicó que la segunda fase de la ofensiva incluye tres frentes -norte, sureste y este-, por los cuales empezaron a avanzar ayer las fuerzas conjuntas de forma simultánea. El general señaló que el EI está oponiendo resistencia y empleando terroristas suicidas y coches bomba para obstaculizar el avance de las tropas iraquíes. Aclaro, no obstante que «la batalla es menos dura que en la primera fase, después de que el Estado Islámico haya perdido a muchos de sus miembros» en los combates de las pasadas semanas y en los bombardeos de la aviación iraquí y de la coalición internacional liderada por EE UU.

El pasado 17 de octubre dio comienzo una gran campaña militar para expulsar al EI de Nínive y su capital, Mosul, en la que participa el ejército iraquí y el kurdo 'peshmerga', con el apoyo aéreo de la alianza internacional. Asimismo, se unieron a la ofensiva las milicias chiíes, que están desplegadas en el frente oeste.