La Rioja

Moscú ya no descarta el atentado en la caída del Túpolev al mar Negro

«No hubo explosión a bordo», dijo ayer tajante el ministro de Transportes, de Rusia, Maxim Sokolov. Pero no fue tan tajante al descartar un atentado: «Que no hubiera explosión no quiere decir que no fuera un atentado, aunque esa no es la hipótesis principal», dijo la primera voz oficial que refiere al desastre de Sochi tras la recuperación de las 'cajas negras' del TU-154 que el domingo cayó al mar Negro. Sokolov despertó así las dudas que los servicios de seguridad rusos y el propio Gobierno quisieron disipar al descartar desde el primer momento el ataque terrorista.

El avión ruso, cuyos 92 ocupantes murieron, tuvo «funcionamiento técnico anormal», según las primeras conclusiones reveladas de manera oficial por las autoridades rusas. «Los expertos tendrán que aclarar las razones y para ello se creó una comisión especial», declaró el ministro Sokolov, quien añadió que aún pasará un mes antes de que haya datos más concluyentes. Por ahora se han barajado también como posibles causas del siniestro desde el fallo de pilotaje a la mala calidad del combustible.

Cinco días después de la catástrofe aérea, los buzos e investigadores terminaron ayer la «fase principal» de búsqueda y extrajeron del mar «todo lo vinculado al siniestro del avión», quedando sólo por recuperar pequeñas partes.