La Rioja

Turquía y Rusia tratan de lograr un alto el fuego en toda Siria

Un niño juega con una rueda en la localidad de Tal-Aar village, al norte de Alepo. :: Khalil Ashawi / Reuters
Un niño juega con una rueda en la localidad de Tal-Aar village, al norte de Alepo. :: Khalil Ashawi / Reuters
  • Negocian desde hace días con los rebeldes anti-Asad un pacto que permita luego discutir en Astaná un acuerdo de paz definitivo

Representantes turcos, rusos y rebeldes contra el régimen de Damasco negocian desde hace días en Ankara un alto el fuego que se extienda a todo el territorio de Siria, pero que deberá excluir a los «grupos terroristas». Sería la primera fase de un proceso que deberá conducir a una cumbre en febrero en Astaná, la capital de Kazajstán, para tratar de alcanzar un acuerdo definitivo de paz en el país árabe. La agencia turca Anadolu aseguró ayer que en las conversaciones de Ankara con la oposición armada al régimen de Bashar el-Asad se ha resuelto establecer un alto el fuego en toda Siria cuya entrada en vigor debería haberse producido en la media noche de ayer miércoles. Sin embargo, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo no poder confirmar la existencia de tal acuerdo.

El Ministerio de Exteriores ruso, que ayer emitió un comunicado de repulsa por el bombardeo de la su embajada en Damasco, no habló de la inmediatez de un cese de las hostilidades en Siria. Por su parte, distintos jefes rebeldes sirios manifestaron no haber sido consultados ni recibido ninguna propuesta para un alto el fuego. Abdelmoneim Zeinedín, coordinador y representante de los insurgentes de Alepo en otras negociaciones, dijo no saber nada de los actuales esfuerzos para detener los combates. El encargado de las relaciones exteriores del Movimiento Islámico de los Libres de Sham, Labib al Nahas, aseguró en un tuit que su grupo no ha recibido «propuesta oficial alguna para un alto el fuego».

Especialistas rusos creen que podrían haber surgido dificultades entre Moscú y Ankara para definir qué organizaciones insurgentes deben ser invitadas a participar en la cumbre de Astaná, cuya fecha está aún por determinar. Otro problema que podría estar obstaculizando un acuerdo es el deseo del Kremlin de eludir en la medida de lo posible a EE UU.

A mediados de mes, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó, en referencia a los encuentros para lograr la paz en el país árabe habidos en los últimos meses en ciudades europeas y promovidos por Washington, que «se acabaron las cumbres sobre Siria en acogedoras capitales occidentales». De hecho, tres días después, el 20 de diciembre, los ministros de Exteriores y Defensa de Rusia, Turquía e Irán se reunieron en Moscú y acordaron lanzar por su cuenta un nuevo proceso de paz, pero incidiendo, no en el cambio de régimen y en la renuncia de Asad, sino en priorizar la «lucha antiterrorista».

El problema es que definir quién es terrorista y quién oposición moderada es algo que se viene intentando desde el principio y por ahora no se ha logrado unanimidad. Las discrepancias al respecto de Moscú con Washington son enormes, pero también hay serias diferencias con Ankara. No sólo a la hora de confeccionar las listas de insurgentes deseables e indeseables -los kurdos son la principal fuente de discordia entre Rusia y Turquía-, sino también en cuanto al futuro de Assad, a quien el Kremlin no parece que vaya a dejar de apoyar nunca. Precisamente ayer, el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, dijo ayer que es «imposible» una transición hacia la paz mientras Asad siga al frente del país.

Es verdad, sin embargo, que, tras superar con Moscú la crisis debida al derribo del cazabombardero ruso y ante el enfriamiento de la relaciones de Turquía con la UE y Estados Unidos, a causa de las medidas represivas adoptadas tras el intento de golpe de Estado del 15 de julio, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, está demostrando querer establecer buenos lazos con su homólogo ruso, Vladímir Putin.

Otro aspecto que también podría contribuir a retrasar un eventual acuerdo de alto el fuego en Siria están siendo los ataques contra le embajada rusa en Damasco. El Ministerio de Exteriores ruso ha denunciado que ayer se produjeron dos. En el comunicado distribuido por la Cancillería rusa se advierte que tales «provocaciones intentan frustrar» el proceso de paz.

En cualquier caso, según el canal catarí, Al Yazira, hay prevista para hoy jueves en Ankara un nuevo encuentro de representantes rusos, turcos y rebeldes para seguir avanzando hacia la consecución de un acuerdo de alto el fuego. Todos los acordados hasta ahora por Rusia y Estados Unidos no llegaron a consolidarse. Sin embargo y pese a que la meta ahora es la cumbre de Astaná y evitar «ciudades acogedoras», a principios de febrero hay previsto un encuentro previo en Ginebra.

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