La Rioja

La UE quiere movilizar 5.000 millones al año para la Europa de la Defensa

Federica Mogherini, ayer en Bruselas. :: Eric Vidal / Reuters
Federica Mogherini, ayer en Bruselas. :: Eric Vidal / Reuters
  • La Comisión propone crear un fondo para la inversión en I+D y unos 'eurobonos' con los que acudir a los mercados

Los acontecimientos se han precipitado tras la victoria de Donald Trump y sus dudas sobre el futuro de la OTAN por la 'austeridad' europea, pero era algo que se venía mascando desde hace tiempo. El azote terrorista, la grave crisis fronteriza por el éxodo de los refugiados... En Europa sólo se habla de seguridad y más seguridad. Lo reconoció el lunes el propio Mario Draghi, presidente del BCE, en una comparecencia ante la Eurocámara en la que admitió que este tipo de políticas son las únicas que están generado unanimidad para seguir con la integración europea. Así que dicho y hecho. Con el plácet de Alemania, Francia, Italia y España, los cuatro grandes de la futura UE a 27, la Europa de la Defensa ha comenzado a tomar impulso. A ritmo bruselense, eso sí, pero con el brío de las grandes ocasiones.

Ayer, la Comisión propuso la creación de un fondo millonario articulado en dos «ventanas». Por un lado y bajo la tutela de los países, se pretende incentivar las inversiones conjuntas en proyectos como la fabricación de drones o compras conjuntas de material; se busca movilizar 5.000 millones al año. Y por el otro, se quiere fomentar el gasto en innovación y el desarrollo con el objetivo de destinar 500 millones anuales a partir de 2020 (en 2017, hay sólo 25). Los Estados miembros y el sector privado tienen mucho qué decir porque sin su participación, todo quedará en una propuesta bienintencionada con label europeo.

Hasta tres comisarios comparecieron para 'vender' la primera piedra de la Unión de la Defensa. La Alta Representante, Federica Mogherini, el vicepresidente de Inversión, Jyrki Katainen, y la comisaria de Industria, Elzbieta Bienkowska. El mensaje político se lo dejaron al jefe, a Jean-Claude Juncker: «Si Europa no se ocupa de su propia seguridad, nadie más lo hará por nosotros», zanjó. «Para garantizar nuestra seguridad colectiva -apostilló-, debemos invertir en el desarrollo común de tecnologías y equipos de importancia estratégica, desde las capacidades terrestres, aéreas, marítimas y espaciales hasta la ciberseguridad. Requiere una mayor cooperación entre los Estados miembros y una mayor puesta en común de los recursos nacionales».

¿Qué se busca? Incrementar la inversión, rentabilizar mejor el dinero que se gasta y estrechar la colaboración entre países (se pierden hasta 100.000 millones al año por ello) hasta el punto de crear una suerte de 'eurobonos' para poder acudir a los mercados. «No se trata de crear un Ejército ni de solaparnos con la OTAN, todo lo contrario», zanjó por enésima vez Mogherini. Pero si hay alguien que sigue alimentado su «sueño» de tener ese Ejército es precisamente su jefe, Juncker, que ayer rehusó solicitarlo.

Europa hace tiempo que comenzó a quedarse atrás. En la última década, la inversión 'ad hoc' ha caído el 12% mientras que en China, por ejemplo, se ha disparado un 150%. Además, en 2015, Estados Unidos duplicó el dinero destinado por el conjunto de los 28 países de la UE. No hay que olvidar que la industria de defensa europea crea 1,4 millones de empleos altamente cualificados y factura 100.000 millones al año.

Para animar a los países a que arrimen su hombro y apuesten por participar en proyectos comunes bajo el paraguas de este nuevo fondo europeo, la Comisión ha propuesto que las aportaciones no computen a la hora de calcular el temido déficit.