La Rioja

El contraespionaje alemán detiene a un topo yihadista de origen español

  • Convertido al islam y radicalizado sin despertar sospechas, superó todas las pruebas para ser contratado por el servicio secreto germano

El jefe del contraespionaje y la lucha antiterrorista en Alemania, Hans Georg Maassen, anunció ayer la detención de uno de sus propios hombres como sospechoso de haberse infiltrado en el Órgano Federal para la Defensa de la Constitución (BfV) al servicio del terrorismo yihadista. Su objetivo era, al parecer, obtener información del servicio secreto alemán y facilitar la comisión de un atentado contra la central de esa institución en Colonia por parte de radicales islamistas.

El detenido, cuya identidad no ha sido facilitada, es un padre de familia de 51 años de edad, de origen español y con pasaporte alemán, converso al islam y radicalizado en secreto, hasta el punto de que ni su esposa ni sus cuatro hijos sabían nada de su doble vida. El topo, con un pasado laboral en el mundo de la banca, había sido contratado por el BfV el pasado abril tras pasar varias pruebas y exámenes severos, también de seguridad, para reforzar el departamento que combate el terrorismo islamista y observar en concreto la escena salafista.

Su captura ha sido fruto de la casualidad, pero también de la torpeza e ingenuidad del sospechoso. La fiscalía de Düsseldorf, encargada del caso, explicó que, bajo nombre falso, el agente doble buscó contactos con islamistas radicales a través de internet en distintos foros tras la detención el pasado 8 de noviembre del predicador salafista Abu Walaa en Alemania. Ante un contacto en un foro alardeó de su labor en ese organismo, ofreció datos reales sobre su trabajo y dijo estar «dispuesto a lo que sea necesario» para facilitar a activistas radicales el acceso a la central en Colonia del BfV y cometer un atentado contra los «infieles en nombre de Alá», relató la Fiscalía. Su contacto resultó ser un agente del propio BfV a la caza de elementos peligrosos en internet. El detenido, que se encuentra en prisión preventiva y ha confesado, será procesado como sospechoso de preparar un atentado terrorista, así como por alta traición y revelar secretos de Estado.

Alarma política

Hans Georg Maassen señaló que el topo no había despertado sospecha alguna ni durante las pruebas y verificaciones de su persona ni durante su trabajo. «Nos encontramos al parecer con una persona que se ha radicalizado sin que su entorno se diera cuenta», declaró el jefe del BfV, quien reconoció que su organismo es objetivo permanente de intentos de infiltración por parte de servicios de inteligencia extranjeros, extremistas y terroristas.

El caso ha causado alarma entre los partidos políticos en Berlín. Para los socialdemócratas, socios de la coalición gubernamental que dirige la canciller federal, Angela Merkel, se debe aclarar cuanto antes «cómo el sospechoso pudo superar las pruebas del BfV para ser contratado». La portavoz de Interior de Los Verdes, Irene Mihalic, preguntó además «si nes posible que elementos neonazis hayan conseguido infiltrar topos» en el Órgano Federal para la Defensa de la Constitución u otros departamentos de seguridad nacional.