La Rioja

Putin se ausentará porque antepone su relación con Trump

La muy negativa opinión que tiene el presidente electo de EE UU, Donald Trump, del régimen cubano parece haber disuadido al máximo dirigente ruso, Vladímir Putin, de asistir al sepelio de Fidel Castro para no comprometer su futura relación con la Casa Blanca. A los funerales no asistirá tampoco el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev. A Cuba acudirá una delegación de rango secundario encabezada por el presidente de la Duma (Cámara Baja del Parlamento), Viacheslav Volodin.

«El presidente Putin no tiene planes de asistir a los funerales de Fidel Castro», manifestó ayer el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. El primer mandatario ruso «tiene una agenda muy apretada (...) está preparando el mensaje ante la Asamblea Federal (ambas cámaras del Parlamento), que es una de las principales actividades del año en el gráfico de trabajo del presidente».

La comparecencia de Putin ante diputados y senadores tendrá lugar el jueves, lo que le permitiría trasladarse a la isla para participar en las exequias. Pese a ello, Peskov afirmó que, por encargo del jefe del Estado, «será el presidente de la Duma, Volodin, quien encabece la delegación rusa en los funerales». Putin ha impulsado en los últimos años las relaciones con La Habana, que llegaron a estar casi muertas en los 90, y sobre todo el eje que pasa también por Caracas, Managua, Quito y La Paz. El líder del Kremlin reaccionó el sábado al fallecimiento de Castro diciendo que «fue el símbolo de toda un era, creador de una Cuba libre e independiente (...) ejemplo inspirador para muchos países y pueblos».

En sus elogios al jefe de la revolución cubana dijo también que «representaba los más altos ideales como político, ciudadano y patriota. Estaba honestamente convencido de que su causa era justa y a ella dedicó toda su vida». Trump tachó ese mismo día a Castro de «dictador brutal». Putin espera poder recomponer las relaciones con EE UU cuando el nuevo presidente tome posesión. Ambos conversaron por teléfono el día 14. «Se habló de la perspectiva de celebrar un próximo encuentro personal (...) de cara a normalizar las relaciones» entre Washington y Moscú, decía el comunicado de la Presidencia rusa.