La Rioja

El Ejército sirio estrecha el cerco contra los rebeldes en Alepo

Un soldado israelí patrulla en los Altos del Golán, cerca de Siria. :: afp
Un soldado israelí patrulla en los Altos del Golán, cerca de Siria. :: afp
  • El avance de las tropas de El-Assad consigue dividir en dos los distritos controlados por la guerrilla y posibilita la salida de civiles

La última ofensiva del Ejército sirio para recuperar el control de Alepo avanza de forma imparable y cientos de civiles escapan de los combates en la parte oriental de la ciudad. 500 personas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) -1.500, sostuvo ayer la agencia oficial Sana-, habrían logrado huir en las últimas horas de Masaken Hanano y Jabal Badro, los dos últimos distritos conquistados.

La zona bajo control de la oposición armada está, por tanto, a punto de ser dividida en dos. Además, la conquista de Masaken Hanano puede resultar simbólica porque fue el primer lugar que cayó en manos opositoras en el verano de 2012, cuando se produjo el levantamiento contra Bashar el-Assad.

Las últimas conquistas del Gobierno de Damasco, que cuenta con el apoyo militar sobre el terreno de Irán y Rusia, podrían tener un efecto dominó en toda la zona controlada por los rebeldes, que carecen de capacidad de respuesta desde que Turquía cambiara de estrategia y decidiera alinearse con Moscú, el gran respaldo de Al-Assad.

Unos 250.000 civiles viven en la zona este de Alepo en unas condiciones extremas, sin apenas comida ni hospitales, según denuncia de forma sistemática Naciones Unidas, que, sin embargo, ha sido incapaz de lograr un acuerdo que le permita distribuir comida y medicinas y evacuar heridos.

Destrucción total

Al-Assad emplea la misma estrategia que ya usó con éxito en Homs, la conocida como cuna de la revolución, y en otros bastiones opositores cercanos a Damasco. Golpea con dureza desde el aire y cerca las zonas donde hay presencia de grupos armados para presionar a los combatientes y obligarles a salir. Los civiles pagan el precio más alto, ya que los ataques aéreos dejan un gran número de bajas y causan una destrucción total que hace imposible que los que han huido puedan regresar tras los combates.

También Ankara tiene a su Ejército desplegado al norte de Siria para evitar que los kurdos logren dar continuidad a los tres cantones que forman Rojava (Kurdistán sirio).