La Rioja

Temer pierde al sexto ministro en seis meses por otro escándalo

Gedell Vieira actuaba como mano derecha del presidente de Brasil. :: ueslei marcelino / reuters
Gedell Vieira actuaba como mano derecha del presidente de Brasil. :: ueslei marcelino / reuters
  • El presidente brasileño sale tocado de la marcha de Geddel Vieira, que presionó para levantar en zona protegida una torre en la que quería un piso

b Denunciado por presunto tráfico de influencias, el ministro de la Secretaría de Gobierno de Brasil, Geddel Vieira Lima, se vio forzado a renunciar ayer después de una semana en la que creció el escándalo en su contra y alcanzó al presidente, Michel Temer, que se servía del ahora dimitido como su mano derecha. Vieira es el sexto ministro que pierde Temer en los seis meses que lleva desde que reemplazó a su destituida antecesora, Dilma Rousseff. Los excolaboradores dejaron sus puestos por denuncias de diversas irregularidades. Y en esta última ocasión el follón llegó hasta la presidencia.

La nueva crisis, la más grave de todas, comenzó hace una semana cuando el ministro de Cultura, Marcelo Calero, presentó su dimisión a Temer argumentando presiones de Vieira para que autorizase un proyecto inmobiliario en un área perteneciente al patrimonio histórico. Según Calero, Vieira -coordinador clave entre el Ejecutivo y el Congreso- lo contactó cinco veces para convencerlo de autorizar la construcción de una torre en Bahía.

Vieira había adquirido el piso 26 del edificio proyectado (un apartamento de 260 metros cuadrados, con vistas al mar y acceso a un garaje con capacidad para cuatro vehículos). Pero el Instituto de Patrimonio Histórico Nacional, que depende de Cultura, frenó la obra y ordenó que el proyecto se limitara a trece pisos.

Calero asegura que en el último encuentro Vieira le planteó que si no se levantaba la torre original él no tendría su piso y le advirtió de que acudiría a Temer para pedir la cabeza de la titular del Instituto de Patrimonio. Luego se supo que Vieira tenía, además, familiares en el proyecto.

El ministro de Cultura fue convocado a Brasilia y, después de entrevistarse con Temer, renunció. Desde entonces, dio a conocer más detalles del caso y declaró ante la Policía Federal. Ayer, el diario 'O Estado de Sao Paulo' reveló el contenido de su declaración y no sólo tuvo que dimitir Vieira sino que el presidente mismo quedó bajo sospecha. Calero declaró que Temer intentó «encuadrarlo». El presidente, dijo, le explicó que «la política tiene este tipo de presiones» y lo instó a hallar «una salida» a través de la Abogacía General de la Unión (AGU), una vía también sugerida a Calero por el jefe de la Casa Civil.

El ya exministro de Cultura reveló que Temer estaba ansioso por resolver la disputa que generaba «dificultades operativas» en el Gabinete y que tenía, le dijo, bastante «irritado» a su secretario de Gobierno. Calero dijo que se sintió «decepcionado» y renunció. Ahora se sabe además que antes de dimitir el hombre grabó sus diálogos con Vieira, con Temer y con el ministro jefe de la Casa Civil, Eliseu Padilha.

Renuncia o destitución

Mediante un portavoz, el Gobierno afirmó que el presidente «jamás» indujo a Calero a tomar una decisión que violase normas o sus convicciones personales. Ayer, en un contacto con la prensa, Temer consideró el caso como un «episodio menor». Para el presidente, «las disputas entre ministros son la cosa más natural», y expresó que no entendía por qué Calero reaccionó así. No obstante, un representante de la Procuración General de la República reveló que los fiscales evalúan pedir al Supremo Tribunal Federal la autorización para abrir una investigación sobre el comportamiento del Ejecutivo.

Entretanto, la oposición prepara la artillería para obligar al presidente a beber de la misma medicina que debió tomar Rousseff este año, enjuiciada por una irregularidad administrativa. La senadora Gleisi Hoffmann, del Partido de los Trabajadores (PT), consideró que la denuncia es «extremadamente grave» y que Temer debería renunciar. Por su parte, el senador Linderbergh Farías, también del PT, anticipó que esta formación analiza pedir el 'impeachment' (destitución) del mandatario.