La Rioja

Merkel, ayer, y, en la foto inferior, en sus tiempos de ministra del Gobierno federal. :: afp / reuters
Merkel, ayer, y, en la foto inferior, en sus tiempos de ministra del Gobierno federal. :: afp / reuters

Merkel supera la leyenda de Adenauer

  • La canciller anuncia su candidatura a otro mandato, en el que batiría el récord de los líderes históricos de la CDU alemana

Una vez más y será la cuarta. La canciller federal de Alemania y presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel, acabó ayer con todas las especulaciones y anunció su decisión, tras «interminables reflexiones», de presentar su candidatura a la reelección como líder de los conservadores germanos y como jefa del Gobierno federal. Tras 14 años al frente de la CDU y 11 gobernando Alemania, Merkel va camino de superar en el poder al legendario primer canciller federal, Konrad Adenauer, y de igualar a su padre político, Helmut Kohl, que gobernó 16 años ininterrumpidamente. «Necesito siempre mucho tiempo y tardo en tomar decisiones. Pero luego mi compromiso es absoluto», comentó la canciller ante la prensa.

La gente no comprendería ahora que «no ponga de nuevo toda mi experiencia, todas mis dotes y talentos, en la balanza para cumplir con mi servicio a Alemania», dijo ayer Merkel en una rueda de prensa al término de una reunión de la ejecutiva y la presidencia de su formación. «Creo que puedo dar a mi país y mi partido algo de lo que se me ha dado y se me da a mí», dijo la canciller, quien afirmó que sus prioridades, por este orden, son Alemania, la Unión (la coalición de CDU y la CSU bávara) y, por último, su propia persona. Al dar prácticamente por abierta la campaña para las legislativas dentro de diez meses, la líder conservadora reconoció que «esas elecciones serán difíciles como ninguna antes, por lo menos desde la reunificación», debido a la fuerte presión interna tanto desde la izquierda como desde la derecha y a la difícil situación internacional.

Lo cierto es que Merkel no ha tenido elección a la hora de tomar esa decisión y la falta de alternativas en su propio partido hacían que su candidatura fuera obligada. Para muchos observadores políticos el tiempo de reflexión para Angela Merkel, la presidenta de los conservadores germanos y líder indiscutida de la Unión Europea, se acabó, como muy tarde, con el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos. Desde entonces la presión sobre su persona para que asuma la responsabilidad poco menos que de defender el orden mundial no había hecho sino aumentar, sobre todo desde el extranjero. En su reciente visita de despedida a Berlín, el presidente saliente norteamericano, Barack Obama, se adelantó al anunció oficial al afirmar públicamente: «Si fuera alemán votaría por Angela Merkel».

Sin humillar

Sin embargo, Merkel considera exageradas las altas espectativas puestas en su persona para una nueva legislatura, en la que no solo deberá afrontar problemas internos como la integración del millón de refugiados llegados al país o el populismo seductor de los ultranacionalistas de la Alternativa para Alemania, sino lidiar con el 'Brexit' y la amenaza de descomposición de la Unión Europea. Gobernantes como Trump, el ruso Putin y el turco Erdogan le complicarán con seguridad la vida.

Esas expectativas «me honran, pero absurdas», afirmó Merkel. «Ninguna persona puede sola cambiar las cosas para bien en Alemania, Europa o el mundo». Ese tipo de éxitos solo se logran «unidos», declaró la jefa del Gobierno alemán, para quien lo más importante es mantener el diálogo en pie, además de reconocer saber «que nadie tiene toda la verdad en su mano». A su juicio, los debates y polémicas deben dirimirse democráticamente y «sin odiar ni humillar a nadie».

Positiva fue la reacción del presidente del partido hermano, la Unión Sociacristiana (CSU) y jefe del Gobierno de Baviera, Horst Seehofer. «Estaba seguro desde hace tiempo» de que Merkel volvería a presentarse, dijo desde Múnich, donde celebró que «por fín haya claridad y que se haya decidido».

Desde la socialdemocracia (SPD), su líder parlamentario, Thomas Oppermann, aseguró que Angela Merkel «ya no es imbatible» y que el anuncio de ayer lo esperaban desde hace tiempo. Socio menor de la 'gran coalición' en Berlín, el SPD tiene, sin embargo, abierto aún el frente electoral interno y no ha anunciado quién encabezará la campaña para las legislativas de 2017.

Mientras Merkel no tiene rivales internos, al presidente del SPD, vicecanciller federal y ministro de Economía, Sigmar Gabriel, le ha surgido un ambicioso y prestigioso contracandidato. El presidente del Parlamento europeo, el socialdemócrata alemán Martin Schulz, aspira a disputar la cancillería a Merkel e iniciar antes su carrera en Berlín en febrero como ministro federal de Exteriores y sucesor de Frank Walter Steinmeier, próximo presidente del país.