La Rioja

El fantasma del pucherazo

La noche del 18 de noviembre de 2012 fue uno de los episodios más bochornosos en los anales conservadores. Los militantes tenían que elegir al presidente de la UMP, como se llamaba entonces la formación refundada luego como Los Republicanos. Al cabo de un interminable recuento, Jean François Coppé y François Fillon cantaron victoria. Se autoproclamaron ganadores y se acusaron mutuamente de fraude. Recuentos y más recuentos de votos entronizaron finalmente a Coppé. Fillon todavía piensa que le robaron el partido.

Esta vez se ha recurrido a un órgano independiente: la Alta Autoridad de las primarias. Está formada por nueve miembros, de los que cuatro no son afiliados. Su presidenta es la jurista Anne Levade, una constitucionalista de reconocido prestigio. Se encargará de velar por el buen desarrollo de la elección y de proclamar los resultados, que le llegarán directamente.

Cada uno de los 10.228 colegios habilitados tendrá un presidente y tres asesores. Podrá votar toda persona inscrita en el censo previo pago de dos euros para sufragar los gastos. También habrá que firmar un documento de compromiso con los «valores republicanos de la derecha y el centro» y con la alternancia a la izquierda. Se ha suprimido el voto por poderes a otro elector, principal factor de riesgo de manipulación, así como el voto por correo. Y se movilizarán 80.000 voluntarios... Pese a todo, los contendientes no se fían.