La Rioja

Río se hunde en el pozo de la corrupción y de sus calamitosas cuentas

La Policía reprime una manifestación de funcionarios contra los planes de Pezao. :: YASUYOSHI CHIBA / afp
La Policía reprime una manifestación de funcionarios contra los planes de Pezao. :: YASUYOSHI CHIBA / afp
  • Detenido el anterior gobernador del Estado en medio de fuertes protestas contra el férreo plan de austeridad de su sucesor

El anterior gobernador del Estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, fue detenido ayer por corrupción junto a otros excolaboradores suyos. El arresto se produjo en medio de una grave crisis financiera que pretende ser neutralizada por su sucesor -y exvicegobernador suyo- Luiz Pezao mediante un polémico plan de austeridad que es rechazado con firmeza por servidores públicos.

La Justicia ordenó detener a Cabral, sospechoso de liderar una trama que desvió recursos por al menos 224 millones de reales (unos 62 millones de euros). El exmandatario, del PMDB -el mismo partido del actual presidente Michel Temer-, fue acusado de percibir el 5% de las obras públicas realizadas por al menos dos empresas: Andrade Gutiérrez y Carioca Ingeniería. Entre esas obras está la reforma del estadio Maracaná para la Copa del Mundo 2014 y la urbanización de favelas.

El Ministerio Público asegura que Cabral, elegido en 2006 y reelegido en 2010, recibía mensualidades por el equivalente a 96.000 euros de A. Gutiérrez y 137.000 de Carioca, además de habilitar lo que llamaban 'tasas de oxigenación' destinadas a otros funcionarios que participaban de las maniobras.

La orden de prisión preventiva alcanzó a otros siete exfuncionarios. Hubo además órdenes de prisión temporal y de 'conducción coercitiva', figura bajo la cual la esposa de Cabral fue presentada ante la Policía para tomarle declaración.

En 2013 Cabral había sido blanco de protestas por corrupción y algunos manifestantes acamparon ante su residencia para exigir su renuncia. Finalmente dimitió en 2014 -le sustituyó Pezao - con el argumento de que sería candidato a senador, pero luego abdicó también de esa carrera.

En junio de este año, Pezao declaró el estado de 'calamidad pública' en Río debido al grave deterioro de las finanzas públicas, producto de la caída de los precios del petróleo y la crisis que hizo disminuir el ingreso por 'royalties' de Petrobras.

El déficit de este año en Río se prevé que llegará a 17.500 millones de reales (unos 4.800 millones de euros). Esta semana, la Asamblea Legislativa del Estado discutía un polémico plan de austeridad que pretende recortar jubilaciones y salarios. Además prevé aumentar las tarifas de transporte, luz y gas y recortar programas sociales, entre ellos el de comedores populares.

Los trabajadores públicos se manifestaron en contra del ajuste frente a la sede legislativa y fueron reprimidos violentamente con carros lanzaaguas, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras. El Gobierno de Temer envió refuerzos policiales para controlar la protesta de los afectados que voltearon vallas y lanzaron piedras contra los uniformados.

Poco antes había sido detenido otro exgobernador, el izquierdista Anthony Garotinho, por presunto fraude electoral. No obstante, Garotinho sufrió un ataque de hipertensión y fue hospitalizado.

La protesta en Río coincidió con la irrupción el miércoles de medio centenar de manifestantes en la Cámara de Diputados en Brasilia para clamar contra la corrupción y exigir la intervención de un general para salir de la crisis. Los activistas fueron llevados a comisaría y puestos en libertad horas más tarde.

También los estudiantes mantienen su protesta en todo Brasil. Hay 1.200 escuelas secundarias y 222 universidades ocupadas contra el plan de ajuste de Temer que fue votado por la Cámara de Diputados y debe ser tratado en el Senado.