La Rioja

La tragedia olvidada

El tren, en pruebas, chocó con un puente y cayó a un canal del Rin. :: FREDERICK FLORIN / afp
El tren, en pruebas, chocó con un puente y cayó a un canal del Rin. :: FREDERICK FLORIN / afp
  • Se cumple un año del peor accidente del AVE francés, arrinconado por la conmoción del 13-N a pesar de haber causado once muertes

Es la peor tragedia ferroviaria de la alta velocidad francesa, pero ha pasado totalmente desapercibida. El 14 de noviembre de 2015 once personas perecieron al descarrilar un tren en pruebas de la conexión entre París y Estrasburgo del TGV, el AVE galo. La víspera la barbarie yihadista había causado 130 muertos y medio millar de heridos en París y Saint-Denis. Cuando se comprobó que el accidente no era un nuevo atentado, la noticia quedó arrinconada por la rabiosa actualidad de la matanza del 13-N.

Unos 150 allegados de las víctimas asistieron ayer a la inauguración de un jardín de la memoria en el lugar del siniestro con motivo de su primer aniversario. «He venido a decir a las víctimas que no serán tenidas menos en cuenta que las del Bataclan y que no habrá un doble rasero», declaró la secretaria de Estado para la ayuda a las víctimas, Juliette Méadel, en la ceremonia.

La tragedia olvidada se produjo a las tres y cuatro minutos de aquel sábado de conmoción nacional en Eckwersheim (Alsacia), a 20 kilómetros de Estrasburgo. El TGV siniestrado descarriló a la entrada de una curva e impactó con un puente antes de precipitarse a un canal del río Rin. Once de los 53 pasajeros murieron y los otros 42 resultaron heridos, una veintena de gravedad. Los fallecidos fueron cinco peritos de una empresa de ingeniería, cuatro empleados de la compañía ferroviaria pública SNCF y dos acompañantes que nunca deberían haberse encontrado a bordo.

La presencia de invitados, incluidos cuatro niños de 10 a 15 años, es una de las anomalías constatadas por la investigación. Para los empleados del sector ferroviario, el descarrilamiento es un accidente laboral. Pero en el caso de los invitados se trata de un accidente de transporte sin el seguro que otorga un billete. La SNCF asegura que «toda presencia de invitados a bordo está en adelante estrictamente proscrita».