La Rioja

De ministro de Exteriores a presidente de Alemania

  • El socialdemócrata Frank Walter Steinmeier tiene el apoyo de todo el arco político para sustituir al independiente Joachim Gauck

b El ministro germano de Exteriores, el socialdemócrata (SPD) Frank Walter Steinmeier, será el próximo presidente de Alemania y sucesor en el cargo del independiente Joachim Gauck, que no se presenta a la reelección por motivos de edad. Los partidos de la Unión, cristianodemócratas (CDU) y socialcristianos bávaros (CSU), que lidera la canciller, Angela Merkel, anunciaron ayer inesperadamente que aceptaban la candidatura de Steinmeier a la Presidencia y renunciaban a presentar una alternativa propia, pese a ser la formación con más votos en la Asamblea Federal, el órgano que en febrero de 2017 decidirá sobre el máximo mandatario del país.

La concesión de los conservadores germanos supone un triunfo para Sigmar Gabriel, presidente del SPD y vicecanciller federal, que había propuesto a su correligionario y jefe de la diplomacia alemana hace varias semanas sin esperar a buscar una personalidad de consenso en el seno de la gran coalición, lo que provocó la irritación de la Unión. «Ha sido una decisión de la razón», dijo la pragmática Angela Merkel tras una teleconferencia con el presidente de la CSU, Horst Seehofer, en la que ambos se pusieron de acuerdo para aceptar la candidatura de Steinmeier. El anuncio se produjo menos de 24 horas después de una reunión de Merkel, Seehofer y Gabriel en Berlín que acabó sin resultados.

Desde que Gauck anunció su renuncia a la reelección en junio, cristianodemócratas y socialcristianos bávaros habían buscado infructuosamente un sucesor de renombre para reemplazar al pastor luterano y antiguo disidente en la extinta RDA. El único político conservador relevante cuyo nombre se había barajado desde el principio, el presidente del Bundestag, Norbert Lammert, rechazó convertirse en el próximo ocupante del Palacio de Bellevue. Y la posibilidad manejada por algunos cristianodemócratas de apoyar una posible candidatura del carismático dirigente verde y jefe del Gobierno de Baden-Württemberg, Winfried Kretschmann, fue desestimada por los socialcristianos bávaros.

Con vistas a las legislativas del año próximo, la CSU quería evitar cualquier acercamiento a Los Verdes que pudiese sugerir una futura alianza. La Unión temía además desgastarse en una batalla en la que poco podía ganar sin presentar un candidato propio atractivo y ha preferido guardar sus fuerzas para las generales.