La Rioja

El escepticismo del magnate sobre el cambio climático agudiza las tensiones con la ONU

Había un tono sobrio en la ONU mientras doscientos líderes se dirigían a la Conferencia de Marruecos sobre el cambio climático, sin saber si el nuevo presidente de Estados Unidos y sus escépticos mantendrán los compromisos que adquirió el Gobierno de Barack Obama. Los acuerdos de París que Trump considera «desastrosos» entraron el vigor cuatro días antes de su eleccion.

«El secretario general va a decir a los asistentes que es el momento de transformar las palabras en políticas efectivas y acciones», anunció Farhan Haq, portavoz adjunto de Ban Ki-moon. Sus palabras de advertencia sobre las «consecuencias catastróficas» que tendría el incumplimiento de este tratado del que Trump ha prometido salirse lo antes posible caían en saco roto, porque tanto Obama como Ban son 'patos cojos' que no pasarán de enero.

Trump considera el cambio climático «un cuento chino». Según la revista 'Fortune' ha puesto ya a sus asesores a buscar fórmulas para saltarse el artículo 28 que obligaría a los firmantes a esperar cuatro años para poder abandonarlo.

No es el único punto de fricción con el organismo internacional. Una semana antes de su elección, el millonario, que ha criticado a la ONU por despilfarro en la renovación de su sede de Nueva York, también prometió cancelar los «miles de millones» que EE UU le paga para financiar sus propias medidas de infraestructura medioambiental. Washington es el mayor contribuyente de la ONU (casi 7.500 millones de euros), por lo que si faltara a sus obligaciones podría dar lugar a una crisis humanitaria.

A los 'lobbies' judíos les dijo en marzo que la ONU es «débil e incompetente» y que no sólo «no es amiga de la democracia» sino que «tampoco es amiga de la libertad, ni siquiera de Estados Unidos, aunque tenga allí su casa». Su promesa personal a la comunidad judía es que vetará «al 100%» cualquier intento de Naciones Unidas de «imponer su voluntad» sobre el Estado israelí.

Para ayudarle a llevar a cabo esas promesas tiene como asesor al exembajador de George W. Bush en la ONU John Bolton, que entonces sugirió volar el piso 39, donde está la oficina del secretario general. Su director adjunto de comunicación en ese cargo, Richard Grenell, se rumorea para ocupar con Trump el cargo de embajador ante la ONU. Grenell fue el primer hombre abiertamente homosexual que sirvió a un candidato presidencial -Mitt Romney- como asesor de Seguridad Nacional, aunque tuvo que dimitir por las protestas conservadoras. Tiene 50 años y es comentarista de Fox News.