La Rioja

El jefe echa mano de los que saben

Los Trump, el pasado jueves en el Senado con el líder de la mayoría en la Cámara, Mitch O'Connell. :: EFE
Los Trump, el pasado jueves en el Senado con el líder de la mayoría en la Cámara, Mitch O'Connell. :: EFE

Trump volvió a su base en Nueva York después del paseo del jueves por la capital, Washington, donde visitó el Capitolio, sede de las Cámaras del Congreso, y la Casa Blanca, su futuro hogar a partir del 20 de enero. Y una vez de regreso, rompió su silencio en torno al futuro Gabinete para anunciar por Twitter que se dispone a adoptar «decisiones importantes». Lo impreciso del aviso hizo que ayer se multiplicasen los nombres de posibles secretarios (ministros).

El magnate neoyorquino parece contradecirse a sí mismo y echa mano para la transición ya en marcha de la ayuda del consejo de lobbistas y gente del 'inner belt' político, contra quienes tan duramente arremetió en campaña. Por ejemplo, David Jonas, quien ha escrito sobre la no proliferación nuclear, le asesora sobre el departamento de Energía y David Bernhardt lo hace sobre Interior, después de haber servido en esa área con Bush.

¿Un signo de realismo del presidente electo? ¿Un síntoma de que hará una política más convencional de lo que prometía en sus amenazas de 'brocha gorda'?

Si los especialistas aciertan en sus pronósticos -no es difícil porque para cada cartera se citan tres o cuatro nombres y a veces seis o siete- entre los 'ministrables' figuran personas que ya han ejercido cargos en distintas administraciones públicas y especialistas ligados a grandes corporaciones. Sin olvidar a los que dieron la cara por Trump cuando el aparato del partido le despreciaba, y, naturalmente, quienes donaron fondos para la campaña.

Los indicios se basan en los contactos que soterradamente mantiene estos días el reducido grupo al que el presidente electo ha confiado la compleja transición. A la espera de que el jefe desvele la identidad de los elegidos, tres nombres se repiten con insistencia en las quinielas: el exalcalde neoyoquino Rudolf ('Rudy') Giuliani, el expresidente de la Cámara Baja Newt Gingrich y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie. Aunque, eso sí, cada día van cambiando de cartera salvo el primero, al que se insiste en colocar como fiscal general (Justicia).

Junior quiere ser ministro

Suben enteros Steve Mnuchin (ex de Goldman Sachs) para el Tesoro, pero le ha salido un rival, Forrest Lucas, magnate de la industria petrolera que también suena para Interior. Claro que para Interior se hablaba de Sarah Palin. Y no acaba ahí la cosa: la web 'Político', generalmente bien informada, cree saber que hasta un hijo del millonario, Donald Trump Jr., aspira al cargo.

Para algunas carteras delicadas han sonado nombres que llaman la atención, como para Trabajo el de Victoria Lipnic, que ha sido comisionada de Igualdad en el Empleo. Menos llamativa es la candidatura para Energía de Harold Hamm, empresario del gas y pionero del fracking que llegó a figurar en el puesto 39º de la lista Forbes. Ambos estuvieron en la órbita de Mitt Romney, derrotado por Obama en 2012.

Como futuro secretario de Sanidad muchos dan por colocado al neurocirujano Ben Carson, abierto detractor del 'ObamaCare' y al que Trump dedicó grandes elogios cuando aquel tuvo la delicadeza de abandonar las primarias y subirse al tren del empresario, que a la postre resultaría aclamado en la Convención republicana. El ahora presidente estadounidense electo dijo de Carson que sería muy valioso en áreas como Sanidad o Educación. Aunque se dice que Educación tendrá un papel de poco lustre en el futuro Gabinete del magnate, si es que al final permanece como uno de los quince departamentos del Gobierno. Se veía venir.