La Rioja

Primer revés bursátil de la nueva era

Agentes de inversión, ayer, en plena efervescencia en la sede de la Bolsa de Nueva York (EE UU). :: reuters
Agentes de inversión, ayer, en plena efervescencia en la sede de la Bolsa de Nueva York (EE UU). :: reuters
  • El Ibex lidera las pérdidas en Europa al caer un 1,6% por el temor al repunte de la inflación en EE UU y al fin precipitado de las ayudas de la FED

Los mercados bursátiles han entrado de lleno en el terreno de la inestabilidad provocada por la incertidumbre al desconocer cuál será el rumbo que tome Estados Unidos cuando Donald Trump asuma la presidencia del país. Las Bolsas de medio mundo ya no vieron ayer tan claro un panorama que el miércoles, en la resaca electoral, parecía despejado ante la moderación del primer discurso del presidente electo. Existe un miedo latente a que las medidas que tome el equipo del magnate arrastren a la economía a la inflación y a una liquidación abrupta del programa de apoyo establecido por la Reserva Federal (FED) desde 2008.

En este contexto, los índices bursátiles europeos no tuvieron más remedio que sucumbir. «Lo que parece más probable es que la volatilidad y la incertidumbre aumentarán en dosis estructurales en los próximos meses», anticipa Daniel Pingarrón, analista de IG. El Ibex-35 fue el selectivo continental que más terreno perdió con unas minusvalías del 1,63%, alejándose de los 9.000 puntos y finalizando la negociación en los 8.756.

La sesión fue de más a menos, justo al contrario que en la jornada anterior, cuando amaneció con importantes pérdidas del 4% que acabaron reducidas al -0,4%. Los valores más tecnológicos y energéticos fueron los más perjudicados, mientras que la banca se recuperó.

Mucho menores fueron las caídas de otros índices europeos, como el parisino CAC, que perdió un 0,28%, o el DAX alemán, que ha cedido un 0,15%. El FTSE londinense registró un descenso del 1,2%. En los tres casos, habían obtenido importantes avances, superiores al 1%, en la jornada anterior.

Wall Street, al alza

En el mercado de EE UU el comportamiento de sus Bolsas muestra una mayor confianza en su nuevo presidente que la que tienen los inversores europeos. El índice Dow Jones avanzaba un 1,4% al cierre de esta edición. En dos días ha subido casi un 3% y, sobre todo, ha conseguido alcanzar su cota máxima histórica -18.850 puntos- la misma semana en la que Donald Trump ganaba las elecciones presidenciales. Por su parte, el índice Nasdaq, eminentemente tecnológico y cuyos valores estarían más castigados por las amenazas de la nueva Casa Blanca, retrocedió un 1% en su sesión de ayer.

Los analistas insisten en que con la elección de Trump los mercados se adentran en un estado de esquizofrenia. La causa se debe a «las expectativas de inflación y por tanto, de los planes de los bancos centrales», según Felipe López-Galvez, de Self Bank. Este incremento de los precios, que a partir de ahora podría hacerlo por los planes de gasto público, «acabará provocando que la FED suba tipos en diciembre», indica este experto. Para Daniel Pingarrón, «gran parte de las acciones que quiere emprender el nuevo presidente convergen en un impacto directo sobre la inflación», como la oposición a la política monetaria actual, los aranceles, el aumento de inversión y el gasto.

Aunque la FED había anunciado moderación en cualquier decisión que tome, el resultado electoral podría cambiar sus planes hacia una actuación más abrupta. Por eso «la Bolsa pierde atractivo, en especial las empresas más endeudadas y las que mayor rentabilidad por dividendo ofrecen», según López-Gálvez.

En el caso de las primas de riesgo europeas, la española subió más de un 5% hasta situarse en los 113 puntos básicos. Pero todavía se encuentra muy lejos de los valores que registran los diferenciales de otros países, mucho más elevados, como en el caso de Italia (162 puntos básicos) o el de Portugal (311).