La Rioja

Los hombres del presidente

Donald Trump observa la réplica del Despacho Oval de la Casa Blanca en el Museo Presidencial de Gerald Ford. :: Jonathan Ernst / reuters
Donald Trump observa la réplica del Despacho Oval de la Casa Blanca en el Museo Presidencial de Gerald Ford. :: Jonathan Ernst / reuters
  • El nuevo inquilino de la Casa Blanca anticipa en su discurso el nombre de algunos de sus futuros ministros

Hasta su toma de posesión, el 20 de enero próximo, Trump tiene tiempo de ir eligiendo su alineación para el Ejecutivo. Pero seguramente no será necesario esperar tanto, porque el presidente electo se encargó ayer mismo de citar a quienes más que probablemente estarán con él como secretarios (ministros) o al frente de algunas de las principales agencias del Gobierno. Los que siguen no son 'todos los hombres del presidente', aunque, eso sí, todos son hombres.

Mike Pence Vicepresidente

El perfecto equilibrio

Es el único que tiene el cargo asegurado, puesto que acompañaba a Trump en el 'ticket' electoral. El futuro vicepresidente, hasta ahora gobernador de Indiana, se define a sí mismo como «cristiano, conservador y republicano, en ese orden». Fervoroso creyente, se opone al aborto y al matrimonio homosexual. Era inicialmente partidario de Ted Cruz (como tantos de sus correligionarios), pero acabó secundando a Trump y constituyendo, con su hablar pausado y cortés, prudente y conciliador, el perfecto contrapunto a su explosivo jefe. Su personalidad servirá para limar las aristas del presidente con la dirección del Partido Republicano, a la que nunca le gustó su propio candidato, y con el electorado más rigorista desde el punto de vista religioso, escandalizado por sus obscenidades.

Newt Gingrich

Un viejo zorro

Antiguo presidente de la Cámara de Representantes y jefe de filas republicanas, Gingrich, de 73 años, es un veterano del Capitolio, donde en los años noventa ejerció de implacable perseguidor de Bill Clinton. Logró, someterle a 'impeachment' (proceso parlamentario), del que el entonces presidente logró salir vivo. Gingrich podría podría ser ahora nada menos que secretario de Estado (ministro de Exteriores), políticamente el 'número dos' de la administración y el puesto que ocupó con Obama la que fue sufrida primera dama en los tiempos del flamígero Gingrich.

Rudy Giuliani

El alcalde del 11-S

Figuró, como Gingrich, en las quinielas para ser candidato a la vicepresidencia. No lo fue. Pero, también como el anterior, renace ahora políticamente con la victoria de Trump y se le coloca como probable fiscal general (equivalente en Estados Unidos al ministro de Justicia); otra de las carteras de peso del Gabinete. Durante la pasada campaña, Giuliani, de 72 años, se esforzó por defender y justificar a su candidato, incluso cuando más difícil resultaba hacerlo. Ahora puede recibir el premio a ese deslucido papel. No es raro que suene para el departamento de Justicia dada su obsesión por la seguridad: como alcalde de Nueva York se empleó a fondo en la lucha contra el delito en la ciudad de los rascacielos. Con notable éxito, por cierto, aunque algunas de sus medidas resultaran polémicas por excesivas. Pero su 'momento de gloria' fue paradójicamente la masacre del 11-S de 2001, cuando se multiplicó para hacer frente a la tragedia hasta tal punto que fue apodado 'el alcalde de América'. Al dejar el cargo fundo una compañía de seguridad -qué si no- con la que incrementó su ya abultada fortuna.

Jeff Sessions

El primer apoyo

Jeff Sessions (69 años) fue el primer senador -lo es por Alabama- en prestar su apoyo a Trump, cuando el magnate todavía producía urticaria en el aparato del partido y en buena parte de sus congresistas. Y, aunque poco afín al presidente electo en modales y cultura, ha demostrado una gran identificación con él en lo político, sobre todo como ferviente partidario de leyes que limiten la entrada de extranjeros en el país. Ayer fue nombrado por el ganador en sus agradecimientos, pero su destino, más que el Gobierno, parece estar en reforzar su papel en el Senado, donde tiene gran experiencia.

Chris Christie

La sombra de la duda

El futuro presidente parece haber descargado en Christie (54 años) la tarea de conducir el equipo de transición hasta la toma de posesión. El orondo gobernador de Nueva Jersey tiene buen cartel en su partido y hay quien le concede posibilidades de optar a la presidencia en el futuro. Sin embargo, una sentencia puede 'atascar' esa carrera: dos de sus colaboradores han sido declarados culpable de organizar intencionadamente monumentales embotellamientos en el puente George Washington (entre Manhattan y Nueva Jersey), el más transitado del mundo. Y todo para perjudicar a un alcalde que no quiso apoyar la reelección de Christie, quien, sin embargo, se salvó de ser juzgado.

Ben Carson

El experto en Sanidad

Cuando aún competía por la nominación republicana en las primarias, este neurocirujano de raza negra y con fama de excéntrico fue comparado por Trump con un pederasta y ridiculizado hasta por su religión, adventista del Séptimo Día. Cuando, siguiendo a Christie se retiró de la carrera para montarse en el que ya se adivinaba caballo ganador, éste le regaló enormes elogios como «experto en educación y sanidad». Quizá se ocupe de una de esas carteras.

Steve Mnuchin y Reince Priebus

Dos eficaces peones

Por último, podrían sumarse al equipo Steve Mnuchin, responsable económico de la campaña de Trump y que podría ser ministro de Hacienda, y Reince Priebus, responsable del Comité Nacional Republicano, como jefe del Gabinete (una suerte de 'primer ministro' con labores de mera coordinación).