La Rioja

Putin, tercero por la izquierda, en la inauguración. :: afp
Putin, tercero por la izquierda, en la inauguración. :: afp

Putin rinde homenaje al príncipe Vladímir

  • Inaugura junto al Kremlin una estatua dedicada al fundador en el siglo X del primer Estado ruso en Kiev

El presidente ruso, Vladímir Putin, inauguró ayer junto a la entrada oeste del Kremlin, en la plaza Borovítskaya, una enorme estatua dedicada al príncipe Vladímir, fundador del primer Estado ruso en Kiev y artífice de su cristianización. Muchas son las interpretaciones sobre la razón por la que Putin ha decidido precisamente ahora ensalzar esta figura, pero casi todas señalan la necesidad de dejar claro frente a Ucrania que aquel zar que instaló su trono en Kiev era ruso como también el Estado que fundó, la Rus de Kiev, cristianizada además por él tras casarse con la princesa bizantina Ana, hermana de Basilio II.

Hay quien opina que la estatua de Vladímir constituye un signo de grandeza para enaltecer no tanto al soberano medieval sino al propio Putin, que lleva su mismo nombre. El jefe del Kremlin ha subrayado durante la ceremonia de inauguración del monumento que el principal mérito de Vladímir fue «reunificar las tierras rusas», el mismo que le atribuye a Putin la élite del país tras «devolver Crimea al regazo de Rusia».

En la ceremonia participaron, además de Putin, el patriarca de la Iglesia Ortodoxa rusa, Kiril; el jefe del Gobierno, Dmitri Medvédev; los presidentes de las dos cámaras del Parlamento, Viacheslav Volodin y Valentina Matviyenko; el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, y otras personalidades. Ayer precisamente se celebró en Rusia el Día de la Unidad Popular con manifestaciones oficialistas y una convocada por los ultranacionalistas.

El monumento debería haber estado terminado hace justo un año, pero las discrepancias sobre su emplazamiento, las protestas y las insuficientes donaciones, que al final alcanzaron los 100 millones de rublos (un millón y medio de euros), provocaron sucesivos retrasos. La estatua, realizada en bronce por el escultor Salavat Sherbakov, mide más de 16 metros de altura.

A Vladímir se le ha conocido con varios títulos: el santo, el grande y bautista. Su nacimiento se sitúa hacia el año 960. Fue príncipe de Nóvgorod y en 978 se hizo con el trono de Kiev. Dos años después fue proclamado monarca único del nuevo Estado y en 988 abrazó el cristianismo y lo convirtió en la religión oficial de la Rus de Kiev. Los historiadores le reconocen sus dotes militares pero le consideran también un hombre cruel. En Kiev, a orillas del río Dnieper, tiene ya su monumento y es uno de los símbolos de la ciudad.