La Rioja

Berlín investiga a Facebook por permitir la difusión de mensajes de odio

Berlín. Mark Zuckerberg, el multimillonario fundador de la red social Facebook, y varios de sus más destacados directivos se enfrentan a su posible procesamiento en Alemania por un delito tipificado como colaboración con incitación al odio racial y negación del Holocausto, por el que habitualmente son enjuiciados neonazis y activistas de ultraderecha. 'Spiegel Online' reveló ayer que la Fiscalía de Múnich ha abierto un sumario con esos cargos contra Zuckerberg y varios altos responsables del consorcio, como su gerente, Sheryl Sandberg, el jefe para Europa de Facebook, Richard Allan, y la representante de esa red social en Berlín, Eva María Kirschsieper.

El desencadenante de la investigación ha sido una denuncia presentada el pasado mes de septiembre por el abogado de Würzburg Chan-jo Jun, un experto en derecho informático, en la que se acusa a los más altos responsables del consorcio estadounidense de tolerar y permitir la difusión en su red social de mensajes que incitan al asesinato, apoyan a organizaciones terroristas, contienen amenazas físicas y niegan el Holocausto, entre otros delitos.

El equipo del abogado ha reunido un total de 438 mensajes en esa red que atentan flagrantemente contra el derecho alemán. Facebook se comprometió ante las autoridades alemanas a eliminar ese tipo de contenidos de sus páginas una vez que fueran denunciados. Sin embargo, en los casos recabados por Chan-jo Jun y sus colaboradores no hubo reacción por parte de Facebook, que no borró los mensajes delictivos pese a las reiteradas denuncias de los abogados de Würzburg.

Una tomadura de pelo

El ministro alemán de Justicia, Heiko Maas, amenazó ya el pasado verano a Facebook con una intervención de los tribunales ante la deficiente colaboración de sus responsables a la hora de borrar mensajes delictivos en ese portal. «Facebook no ha hecho sino contener y tomar el pelo durante más de un año al ministro federal de Justicia y al final no ha hecho sino mantener su viejo sistema», señala Chan en un comunicado difundido por su despacho.

Una denuncia similar presentada a comienzos de año ante la justicia de Hamburgo no tuvo consecuencias, ya que la fiscalía local consideró que los denunciados quedaban fuera de su jurisdicción. En el caso de Múnich, el ministro de Justicia de Baviera, Winfried Bausback, ha dejado claro que el caso compete a los tribunales alemanes y que la investigación seguirá adelante.