La Rioja

EEUU apoya el diálogo en Venezuela

Nicolás Maduro saluda al expresidente Rodríguez Zapatero antes del encuentro con la oposición en Caracas. :: marco bello/ reuters
Nicolás Maduro saluda al expresidente Rodríguez Zapatero antes del encuentro con la oposición en Caracas. :: marco bello/ reuters
  • Un enviado de la Casa Blanca se reúne con el Gobierno y la oposición mientras la Iglesia desaconseja la marcha contra Miraflores

No fue sencillo sentar en la misma mesa a Nicolás Maduro y a los representantes de la oposición. Después de todo un día de conversaciones separadas, entrada la noche del domingo se produjo el primer y esperado encuentro con la medicación del Vaticano y Unasur. Pese a algunas ausencias y comunicados respecto a la falta de condiciones, los presentes acordaron comenzar los trabajos en cuatro mesas temáticas para solucionar la crisis política y social en Venezuela, así como volver a mantener una reunión general el próximo día 11.

Los encargados de explicar el acuerdo y la metodología para evaluar el funcionamiento del proceso fueron el enviado especial del Vaticano, monseñor Claudio María Celli, y el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el exmandatario colombiano Ernesto Samper.

El sucesor de Hugo Chávez estuvo respaldado por el alcalde de municipio Libertador (Caracas), Jorge Rodríguez; la canciller venezolana, Delcy Rodríguez; el exembajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton; y el diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Elías Jaua. Enfrente se sentaron el secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús 'Chuo' Torrealba; el representante de Avanzada Progresista (AP), Henri Falcón; el alcalde de Primero Justicia (PJ), Carlos Ocariz; y el portavoz de Un Nuevo Tiempo (UNT), Timoteo Zambrano, expulsado de la alianza opositora en días pasados. Las cámaras inmortalizaron su apretón de manos con Maduro. Voluntad Popular (VP), el partido del encarcelado Leopoldo López, rechazó asistir.

La MUD explicó que Voluntad Popular se queda al margen porque entiende que no se dan «las condiciones» para el diálogo. La esposa de López, Lilian Tintori, lo reiteró a través de Twitter: «En Venezuela no hay condiciones para el diálogo. La dictadura tiene presos políticos y nos robaron el derecho de votar». Los opositores más radicales afirman que el diálogo es una artimaña del Ejecutivo para ganar tiempo.

Pero después de meses de desencuentros y confrontación virulenta, las partes llegaron a un consenso previo reflejado en un comunicado conjunto leído por monseñor Celli y Samper. Según este texto, la primera mesa tratará de 'Paz, respeto al Estado de Derecho y a la soberanía nacional' y estará coordinada por el expresidente José Luís Rodríguez Zapatero. La Santa Sede coordina la segunda, sobre 'Verdad, justicia, derechos humanos, reparación de víctimas y reconciliación'. En la tercera, el expresidente de República Dominicana Leonel Fernández moderará el capítulo económico-social'. La cuarta tratará de 'Generación de confianza y cronograma electoral' bajo la dirección del expresidente de Panamá Martín Torrijos. En cada una de ellas participará un representante del Gobierno venezolano y uno de la oposición, con sus respectivos asesores técnicos.

Según Celli, el debate fue constructivo y respetuoso, «ambas partes reflejaron los temas que consideraron de importancia» y se comprometieron a examinar ocho puntos, entre ellos mantener la paz, rebajar el tono del lenguaje en la discusión política, «la revisión de la situación de las personas privadas de libertad», «cronograma e institucionalidad electoral y respecto a los procesos electorales previstos en la constitución».

Igualmente aceptaron revisar el «funcionamiento y autonomía de los poderes públicos y respeto de sus respectivas competencias constitucionales». Hubo un compromiso conjunto para mejorar las condiciones de abastecimiento de alimentos y medicinas. Habrá que ver si realmente da resultados.