La Rioja

Rusia, Irán y Siria, unidos contra contra los enemigos de El-Asad

Los ministros de Exteriores de Rusia, Siria e Irán, Serguéi Lavrov, Walid al Mualem y Mohamad Yavad Zarif, se reunieron ayer en Moscú para dejar claro que, pese a que Moscú ha detenido sus bombardeos en Alepo, continuarán luchando contra los «terroristas», incluyendo a algunos grupos rebeldes considerados oposición moderada al régimen de Bashar al Assad.

Lavrov dijo en su comparecencia ante la prensa que «ha llegado el momento» de que los grupos opositores con apoyo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos que sigan negándose a separarse de los combatientes del Frente Al Nusra en Alepo puedan ser incluidos en los «objetivos» de guerra de las fuerzas rusas y sirias.

El ministro ruso dijo que a los terroristas hay que aniquilarlos y reprochó a Washington su falta de determinación al respecto. «Nosotros estamos dispuestos a llegar hasta el final», advirtió Lavrov, y lamentó que los americanos hayan «desaprovechado» la oportunidad ofrecida por el cese de los ataques aéreos sobre Alepo para separar a los combatientes opositores de los que pertenecen a Al Nusra y al Estado Islámico. Al Mualem afirmó que la actual ofensiva de las tropas del régimen en Alepo continuará, pero, por ahora, sin el empleo de la aviación rusa o siria. Los rebeldes han iniciado una contraofensiva en la ciudad.

A este respecto, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró ayer que el presidente Vladímir Putin «no considera todavía oportuno» reanudar los bombardeos de su aviación contra Alepo, que fueron interrumpidos el pasado 18 de octubre. Peskov, no obstante, alertó que «en caso de extrema necesidad, Rusia se reserva el derecho de utilizar toda la fuerza y medios a su alcance para ayudar al Ejército sirio». El mando de las Fuerzas Armadas rusas solicitó ayer a Putin permiso para proseguir los ataques aéreos contra los «terroristas» atrincherados en la parte este de Alepo.

Ayer, durante el encuentro trilateral con los cancilleres sirio e iraní se habló de la necesidad de volver a intentar un alto el fuego.