La Rioja

Xi afronta el relevo de poderes reforzado como líder del Partido Comunista chino

El presidente chino, Xi Jinping, reforzó ayer aún más su autoridad de cara a un crucial cambio de poderes del próximo año con la decisión del Comité Central del Partido Comunista (PCCh) de proclamarle «líder central» de la formación, lo que le sitúa al nivel de históricos como Mao Zedong o Deng Xiaoping. Se trata del último título de Xi, que ha ido acumulando cargos desde que llegó al poder en 2013, entre ellos el de líder de las comisiones que dirigen el Ejército y las reformas, convirtiéndose en el presidente con más poder concentrado desde Mao.

La nueva designación ha sido acordada por el Comité Central del PCCh -formado por unos 370 miembros- durante los cuatro días de celebración del llamado Sexto Plenario, el encuentro político de más nivel de China hasta que dentro de un año tenga lugar el crucial XIX Congreso del Partido. En ese congreso, que se producirá en la segunda mitad de 2017, cuando Xi llegue al ecuador de su mandato (de diez años), según confirmó ayer la formación, habrá un importante relevo de poderes. Entonces, cinco de los siete miembros actuales del Comité Permanente -el órgano de más poder del partido-, es decir, todos menos Xi y el primer ministro, Li Keqiang, serán en principio sustituidos por alcanzar la edad de jubilación de 68 años.

Con la pugna por los codiciados puestos iniciada, este nuevo título da a Xi una mayor influencia para elegir a sus aliados y frenar a otras facciones, en particular a la de Shanghái y la Liga de Juventudes, representadas por los expresidentes Jiang Zemin y Hu Jintao, respectivamente. Es así porque, según reglas no escritas del partido, el término representa en la práctica poder de veto y, además, le convierte en «líder vitalicio»: el cargo «no tiene límites, de forma que, mientras viva, será el líder más poderoso del país», explica a Efe Willy Lam, profesor de la Universidad China de Hong Kong.