La Rioja

El caos político de Venezuela se apodera de las calles

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) tomaron ayer las calles del país para protestar por un «golpe» del que se acusan mutuamente. Se vieron marchas multitudinarias de ambas partes, aunque emisoras de radio denunciaron que el chavismo acarreó con autobuses y grandes camiones a sus seguidores.

Para los opositores, el Gobierno dio un golpe de Estado al paralizar el referéndum revocatorio contra el presidente, Nicolás Maduro. El Ejecutivo, por su parte, denuncia a la Asamblea Nacional (AN) por instigar un juicio político contra el mandatario. La crisis política, social, económica y hasta psicológica no hace sino crecer, junto a la tensión derivada del dialogo de sordos. El líder de la oposición Henrique Capriles llamó a marchar hacia el palacio de Miraflores el 3 de noviembre.

Maduro, por su parte, convocó con carácter permanente el Consejo de Defensa de la Nación y volvió a invitar «al pueblo al diálogo y particularmente al diálogo social, nacional y político para fortalecer la paz en el país». El presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, fue llamado expresamente por el presidente, pero se negó a asistir y fue declarado en «desacato».

Diversos analistas sostienen que parte de la oposición ha llegado a un punto de no retorno y apuesta a que el momento para echar del poder a Maduro es el presente. Por eso algunos dirigentes de la MUD insistían ayer en dirigirse hacia el centro, donde estaban concentrados los oficialistas. También la víspera Capriles había marcado como objetivo llegar al palacio de Miraflores. Ayer, al tomar la palabra en la concentración que tenía como lema la 'Toma de Venezuela', el dirigente opositor insistió en que el Gobierno chavista dio un golpe institucional al interrumpir el proceso del referéndum revocatorio y emplazó a marchar hacia la sede del Gobierno el 3 de noviembre.